El equipo de Majo, que ha reubicado en Intervención a Rafael de Benito (apartado durante años), pretendía ‘alejar’ a Jesús López del Palacio de los Guzmanes Sin embargo, el nuevo equipo de gobierno que lidera Juan Martínez Majo ha optado por volver a designar como interventor a Rafael de Benito, que había estado apartado durante años de su puesto. Así, con De Benito en el despacho de interventor, y con otras dos personas en la viceintervención, los populares buscaban dónde ubicar a López, sobre el que el sumario de Púnica arroja sospecha de algunas de sus actuaciones en Diputación.
La solución, creían Majo y compañía, era ofrecer a Manuel Jesús López ser interventor en el Instituto Leonés de Cultura y ‘alejarlo’ del Palacio de los Guzmanes. Para ello, habían iniciado obras de acondicionamiento en una zona del ILC en la que le reubicarían a él y a las cinco personas con quienes trabaja.
Sin embargo, según fuentes de la institución provincial, a López –a quien el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco dejó en libertad bajo fianza de 30.000 euros tras declarar como imputado en el caso– le parece «pequeña» su nueva ubicación y «no le gusta» el que pretendían que fuera su nuevo despacho.
Así las cosas, el equipo de gobierno, que en reiteradas ocasiones ha expresado su intención de huir de confrontaciones con sus trabajadores, ha buscado –al menos de momento– dónde ubicar al exinterventor imputado en Púnica, que prefiere continuar en el Palacio de los Guzmanes, en un despacho en la conocida como ‘planta noble’, donde se encuentran los despachos de los diputados del PP. Al haber sido interventor un tiempo, López consolidó un nivel 30, lo que supone mayor retribución económica.
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