"A los 13 años comienzan a beber"

El Centro de tratamiento del Alcoholismo Beda alerta sobre el inicio temprano de una enfermedad que piden que sea reconocida socialmente

Mar Iglesias
16/11/2016
 Actualizado a 10/09/2019
La psicóloga en el centro de Ponferrada. | BEDA
La psicóloga en el centro de Ponferrada. | BEDA
Más de cuarenta años lleva el Centro de Tratamiento del Alcoholismo Beda en funcionamiento, aunque hoy no es lo mismo que hace cuatro décadas. De asociación de alcohólicos ha pasado a un centro sanitario con atención médica, en el que trabajan, además de personal de salud, psicólogos y trabajadores sociales.Cada año pasan por Beda unas 350 personas, la mitad de ellas familiares de pacientes y la otra mitad enfermos en sí. En lo que va de año ha habido 95 nuevas incorporaciones que se apuntan al programa multidisciplinar de tratamiento global que dura entre año y medio y dos años. La psicóloga del centro, María Bretaña asegura que el porcentaje de éxito ronda entre el 30 y el 40%, aunque muchos de los que están con el tratamiento repiten (sucede en un 25%). La media de edad está en los 49 años, pero el porcentaje mayor de pacientes está entre los 35 y 50 años, aunque los hay desde los 25 a los 76 años.Reconoce Bretaña que es un proceso «muy duro» y lento, porque los enfermos llegan al centro después de un mínimo de entre diez y quince años de consumo «algunos llevan toda la vida».Suele ser la presión familiar la que les obliga a ingresar en el centro, aunque dificulta la recuperación la falta de concienciación social de los peligros del alcohol «siempre están en contacto con él, antes y después del proceso y a veces la presión de los amigos hace que vuelvan a consumir», explica Bretaña. Los profesionales echan en falta que la sociedad sepa los daños del consumo de alcohol «como ha sucedido con el tabaco. Hasta que no sea así, seguirán pensando que no es nocivo». Por eso no hace falta una situación de crisis para adentrarse en él. Es más, repunta el inicio en el alcohol en jóvenes como «forma social» de relacionarse. Espanta ver datos como una niña de 12 años fallecida por consumo de alcohol o dos casos de coma etílico en niñas de 11 y 12 años en Galicia, pero Bretaña advierte que la media de inicio del consumo está en los 13 años «y no se está rebajando», advierte. Aunque sube un poco en mujeres, dice. Ellas están incrementando el porcentaje habitual que estaba en un 20% mujeres y un 80% hombres, pero en lo que va de año se está tocando el 34% de mujeres. Aunque Bretaña considera que podría tratarse de un repunte puntual. Pero su previsión es que siga subiendo el volumen de mujeres.

«Hay solución»

Bretaña deja claro que, pese a la crudeza del problema, al sufrimiento mantenido dentro de las familias «hay solución». La esperanza está en que cada vez son más los pacientes que llegan al centro por iniciativa propia y no por recomendación médica, por mandato judicial o por ultimátum familiar. Para Bretaña, eso quiere decir que hay más información. Pero se necesita un segundo paso, salir del estigma. Reconoce Bretaña que en el alcoholismo se da una paradoja «cuando bebes te dejas ver y no cuando lo has dejado». Es una tónica que buscan que cambie y este año lo han hecho celebrando el Día Mundial sin alcohol con personas enfermas hablando de su caso. Es una puerta abierta, aunque queda mucho por andar «porque con cinco de 350 los que quieren hacerlo», dice Bretaña, pero sí asegura que muchos son jóvenes que quieren normalizar su situación.
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