Y a era de salir de tambores y cornetas, y procesiones, que nos tuvieron con el alma encogida entre procesión y procesión como si no supieran que al final resucita. Es el spoiler más largo jamás descrito, hace más de veinte siglos que se sabe el final pero cada año... vuelta la burra al trigo, con perdón. Es como los que todos los meses van a ver Titanic para ver si se salva Leonardo (o Kate).
Claro que TVE española —luego se queja de las cosas que le llaman—ya se había adelantado a sacarnos de esta comezón de pena y dolor y en vez de ponernos otra vez Ben Hur o Los diez mandamientos ayer se descolgó en la sesión de tarde con Memorias de una geisha. Si el obispo Almarcha levanta la cabeza le quita la fachada al Palacio de los Guzmanes, dios mediante.
Aquí vamos a ser menos osados y os animamos a afrontar estos días de vino y rosas con una de las faenas propias de los tiempos que vienen, buscar orquestas para las fiestas, que antes era más fácil:Los Cirolines de Benavides, Los Tachindas, Cholo y Alquitrán, Loli y Alborada...
Ahora hay más pero presta igual porque lo bonito es cuando vuelves pegando los carteles y no te para la Guardia Civil. Ánimo, que ya se asoman.