Y es que la imagen lo primero que me trae a la memoria es a uno de los personajes más fascinantes de mi infancia, Nando el mago, el adivino, el futurólogo, el curandero, sanador... depende cuál fuera la anécdota del día y a qué campo de los hechos extraordinarios se pudiera aplicar.
Uno de susdones era la sanación, en la que creo que tenía gran importancia para el éxito final la fe, creer en Nando, cosa nada difícil ante su habilidad para adornar los acontecimientos. Así creció la leyenda de los enfermos que llegaban inválidos, hablaban con él, bebían agua en el caño de la fuente que estaba enfrente de su casa y, prácticamente, regresaban andando en su regreso.
Si miras la foto a ti te vendrá a la cabeza lo que quieras, es parte del juego de esta casilla de salida del periódico —o de entrada, tú eliges—pero mi mente proclive a los hechos extraordinarios me lleva a novelar un milagro cuando el usuario de la silla se hizo la señal de la Cruz con el agua bendita de la pila bautismal. Un milagro en toda regla.
La pena es que, seguramente,la realidad sea menos mágica.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.