La verdad es que el cartel sobra;cualquiera que llegue hasta la puerta, con cualquier conflicto en la cabeza, y la encuentre cerrada se va a dirigir a la cafetería, sin necesidad de leer el aviso de que están allí. ¿Dónde si no?
No parece que haya otra alternativa.
Cuando Dani Martínez, ex alumno de la cafetería, pronunció el pregón de las fiestas de León, además de sus cosas del baloncesto fruto de su paso por los Agustinos, explicó: «Voy a hablaros de mis recuerdos como estudiante en la Universidad de León; es decir, de, sí, la cafetería».
¿Hay algún profesor que pueda competir en conocimiento (en singular) con Dani y Jose? Imposible, en una de esas encuentas preelectorales de conocimiento del candidato ningún profesor podría competir con estos dos colegas que ya hace más de veinte años dieron el salto de la barra de un bar a la cátedra ambulante de la Universidad leonesa? ¿Hay algún profesor al que los alumnos se atrevan a confesarle que no tienen ni idea del examen o, incluso, que lo saben todo? ¿No?Pues a Dani y Jose, sí.
Han visto de todo, nacer los macrobotellones, morir después;jugar a las cartas, prohibirlo más tarde... Han visto a los padres y ahora ven a los hijos que los llevan a la EBAU... y se quedan.
Mejor vas primero a la cafetería y preguntas allí.