Una ruta sencilla por el entorno de la cuenca del Porma con una duración aproximada de hora y media, unos 50 metros de subida y 150 de bajada y vistas a la localidad boñarense
Un recuerdo de los tiempos pasados en que el cereal era cultivo predominante y se molía en los molinos comunales y en que el pan necesario para alimentarse se hacía en casa