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Participar o no en un despropósito

Participar o no en un despropósito

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Tres defensores salen a contactar con el lanzador del Kristianstad ante la mirada de Slavic. | PETER LINDSTROM Ampliar imagen Tres defensores salen a contactar con el lanzador del Kristianstad ante la mirada de Slavic. | PETER LINDSTROM
| 01/04/2021 A A
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Participar o no en un despropósito
Opinión Por Javier Callejo
Nuestra representación leonesa en competiciones europeas ha caído en octavos de final frente al equipo sueco del Kristianstad. Este, que podía ser un titular descriptivo de lo sucedido a nivel deportivo en la eliminatoria, resulta del todo incompleto ya que estos partidos no se han perdido solo en lo deportivo.

El ultimátum de la Federación Europea ha eliminado al Ademar en cuartos de final. Dejo este otro titular, a mi parecer más cercano a lo sucedido estos días atrás; cierto es que no solo en lo deportivo, pero es que la no continuidad de nuestro equipo ni de nuestra ciudad en Europa bien ha dependido en un alto porcentaje de las decisiones tomadas por los dirigentes del balonmano europeo.

Si estas decisiones han ido buscando el espectáculo y vender nuestro deporte, no ha funcionado; la eliminatoria ha sido muy descafeinada. Si lo que buscaban era no perjudicar a ningún club, tampoco lo han conseguido. Si por lo menos las decisiones buscaran, de forma totalmente loable, proteger a los jugadores ante los problemas durante la pandemia, tampoco lo han conseguido; toda una plantilla se ha expuesto a lesiones y problemas en dos encuentros que, después de diez días sin entrenar y un viaje exprés, bien podrían haber aparecido ya. Y, por si fuera poco, y sin querer pecar de pesimista, tenemos que tener en cuenta que esos problemas pueden aparecer en el corto plazo durante la competición nacional tras el esfuerzo realizado en tierras suecas.

A los dirigentes hay que exigirles planificación y en la situación que nos encontramos, protocolos. No es lo mismo anticiparse ante circunstancias que puedan ocurrir, que un ultimátum como el que han lanzado desde la EHF. La desfachatez de obligar a jugar dos encuentros en días consecutivos es mayúscula. Si además pierdes el factor cancha y vienes de esos diez días de falta de entrenamiento, es algo que quizá podría haber llevado a plantearse no participar en este despropósito. Y no solo por no estar de acuerdo en esa decisión, sino por cuidar a los auténticos protagonistas del espectáculo: jugadores y entrenadores.
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