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"Me desborda la ilusión, pero quiero dar el nivel. Si no, de nada servirá llegar"

"Me desborda la ilusión, pero quiero dar el nivel. Si no, de nada servirá llegar"

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Darío Sanz, en el centro de León, con la camiseta del Ademar a cuyo primer equipo da el salto. | SAÚL ARÉN Ampliar imagen Darío Sanz, en el centro de León, con la camiseta del Ademar a cuyo primer equipo da el salto. | SAÚL ARÉN
Jesús Coca Aguilera | 19/06/2022 A A
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"Me desborda la ilusión, pero quiero dar el nivel. Si no, de nada servirá llegar"
Balonmano / Liga Asobal Darío Sanz da el salto al primer equipo del Ademar con los deberes de "coger músculo para defender en el dos" y las ganas de "sentir en la pista a las gradas en las que siempre estuve"
Con sólo 18 años, al leonés Darío Sanz le llegará el año que viene ya la primera gran oportunidad de su vida. Si para cubrir la marcha de Gonzalo el Abanca Ademar rastrea un sustituto en el mercado, para tapar el hueco que deja Jaime Fernández el club leonés no fichará a nadie sino que mirará abajo, a su prolífica cantera de extremos, para encontrar el relevo.

Así Adrián Casqueiro ganará galones, los cuales ya ha ido cogiendo en una segunda vuelta en la que ha sido mayoritariamente titular, y a su sombra subirá un joven que lleva ya dos temporadas siendo uno más en los entrenamientos del primer equipo y es fijo en las listas de la selección española en categorías inferiores, pero que aún no ha llegado a debutar con el Ademar.

Puede que haya quien piense que es por tanto demasiado pronto para darle una responsabilidad así, pero sus 18 años son la misma edad con la que dio el salto al primer equipo en su día Gonzalo Pérez, rindiendo desde el primer día con Mario López por delante.

«Me dicen que confíe en mí mismo que estoy capacitado y que siga adelante en los momentos malos que habrá» Intentará demostrar que está ya preparado un Darío Sanz que reconoce que «aún no me llegó la oportunidad de debutar pese a estar estos años entrenando, pero ahora llega la de ser el segundo extremo el año que viene y la verdad es que me desborda la ilusión, porque es el club de mi vida, el que voy a ver desde que era pequeño y en el que he jugado en todas sus categorías de base. Tengo muchas ganas de que suceda pero también de estar al nivel, porque sino de nada sirve llegar».

«Gonzalo, Jaime y Mario son referentes para mí, me han ayudado mucho y los consejos que me han dado es que confíe en mí mismo, que estoy capacitado y que siga adelante cuando lleguen los momentos malos que los habrá porque todos ellos los pasaron en su momento», añade el jugador formado en la cantera de Maristas, con quien también ha hablado un Manolo Cadenas que «quiere que cuando salga aporte lo máximo, que puede que me cueste al inicio por la experiencia pero que confía en mí, y que con la marcha de Jaime y Gonzalo debo transmitir también ese gen ademarista e impulsárselo y contagiárselo al equipo. Al final llevas toda la vida en el Ademar, te inculcan desde pequeño lo que significa y yo querría llegar a transmitir lo que Jaime, que le ves y dices: ‘vale, esto es el Ademar’».

«Mis puntos fuertes están en la rapidez, inteligencia y la versatilidad para defender en el dos y de avanzado» Metas ambiciosas para un jugador al que deberá ir descubriendo poco a poco la afición pero que ve sus puntos fuertes en «ser bastante rápido e inteligente, puedo subir el balón en las contras y aportar defendiendo además de en el extremo en el dos o en al avanzado».

Precisamente en ese aspecto defensivo está también uno de los aspectos a mejorar a corto plazo este verano, el de «coger músculo y hacerme más fuerte para poder estar al nivel y defender en el dos en una categoría más física como es la Asobal, aunque yo ya lo he hecho en el filial o en la selección».

Esa versatilidad sería clave para hacerse hueco en un Ademar que con él y Casqueiro tendría siempre un extremo diestro que defendiera y permitiera ahorrar un cambio ataque-defensa a la primera línea, y sería un punto extra a la hora de cubrir la baja de un Jaime con quien no quiere comparaciones y señala que «siempre me ha tranquilizado y animado, me dice que esté tranquilo, que seguro que lo haré muy bien».

La temporada duró de hecho más de lo habitual para un Darío que cuando el resto cogió vacaciones se ha quedado trabajando unas semanas más con Casqueiro, Antonio, Lodos y Honrado a las órdenes de un Cadenas «muy exigente pero excelente para los jóvenes».

«Más que tener presión lo veo un reto. Quiero mejorar la efectividad, crecer y aportar desde el inicio» Un aperitivo antes de una campaña que se toma «más como un reto que como un año con presión» y que tiene más ganas que nunca de que comience y en la que «lo que más ganas tengo es sentir a la afición, sentir desde la pista a esas gradas en las que siempre he estado como aficionado, y ayudar a dar espectáculo y ganar para que venga más gente».

Confía en ello Darío con los mimbres que habrá, pues «aunque venimos de un año complicado los que siguen conocerán la liga mucho más y ganarán soltura, además llega Juan Castro que es un gran jugador y aportará ese punto necesario de veteranía».

Deseos antes de un año que espera que sea inolvidable y que, cuando valore dentro de un año, le gustaría hacer sabiendo que «he crecido a nivel personal y en lo deportivo, me he sentido parte del equipo ganándome coger más minutos y aportando desde el inicio, he defendido en el dos sin problema y a nivel estadístico he mejorado la efectividad».

Sería un escenario ideal. Ese que el último talento de la cantera ademarista espera hacer realidad.
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