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Zaragoza 2 - Ponferradina 1: 'Una dulce derrota para terminar'

Zaragoza 2 - Ponferradina 1: 'Una dulce derrota para terminar'

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J. A. | 20/07/2020 A A
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Zaragoza 2 - Ponferradina 1: 'Una dulce derrota para terminar'
Fútbol / Segunda División La Ponferradina cae en Zaragoza en su despedida de la temporada, un partido en el que la diferencia sobre lo que había en juego para ambos equipos marcó el resultado
Una derrota solo sabe dulce cuando ello no implica ninguna consecuencia. Es por eso que poca o ninguna importancia tiene la que sufrió la Ponferradina en su despedida de la temporada en Zaragoza. No se jugaba nada el conjunto berciano y aunque migajas, sí que lo hacía el maño. Fue eso lo que marcó el resultado de un partido en el que hubo minutos para muchos poco habituales y alejado de la normalidad.

Se esperaban muchos cambios en ambos equipos y si bien es cierto que los hubo, fueron bastantes menos de los previstos. Lo que sí se notó de inicio fue esa intensidad por lo que había en juego y es que los maños salieron a por el partido desde el pitido inicial, generando ocasiones, pero sin acierto.

En los primeros cinco minutos los locales habian tenido ya tres ocasiones, dos relativamente claras en remates de cabeza que ni Pereira ni Torres acertaron a embocar en la portería de un Manu García que se tenía que emplear para salvar un disparo de Álex Blanco.

Una primera oleada que, sin premio, llevó a que el partido bajara el ritmo y la Deportiva lograra meterse en él. Poco a poco fue sintiéndose más cómodo el equipo berciano y conseguía sus primeras llegadas, con Asier Benito, titular en esta ocasión, desaprovechando una falta lateral que cabeceaba fuera solo en el área.

Pareció tomar aire y emular el inicio del partido el Zaragoza, que apretó en la reanudación y encontró el premio con una pizca de fortuna. Un centro lateral lo despejaba mal Manzanara y le caía Álex Blanco para quedarse solo ante Manu García. El guardameta salvaba con la punta del pie el remate en primera instancia, pero el rechace le caía a Linares para marcar a placer y adelantar a los suyos.

Le restaban diez minutos a la primera mitad, pero lo cierto es que no ocurriría mucho más, con el Zaragoza intentando llevar la ventaja sin apuros al descanso y la Deportiva buscando el área rival de forma tímida y sin las ideas demasiado claras.

Sin embargo, el descanso cambió la mentalidad de una Ponferradina que, a pesar de tener los deberes hechos, quería acabar la liga demostrando lo que le ha llevado a conseguir el objetivo de la permanencia y competir hasta el final.

Los bercianos salieron con un punto más y castigaron la indolencia defensiva de un Zaragoza que demostró por qué es el peor equipo de la liga desde su reanudación.
Solo cinco minutos después de arrancar la segunda parte, en la que habían entrado Fullana y Javi Navarro, Asier Benito le ganaba bien la espalda a Zapater y ponía un entro al segundo palo, donde entraba Iván Rodríguez sorprendiendo a la zaga maña y cabeceando cruzado para poner fin a su etapa como blanquiazul saboreando lo que es marcar un gol con esa camiseta.

Pudo ser mayor aún la reacción berciana ante un Zaragoza al que el gol pareció devolverle las dudas que venía arrastrando las últimas semanas. Un barullo en el área tras un córner que nadie acertaba a despejar lo aprovechaba Kaxe para marcar, si bien el delantero se encontraba en posición adelantada, anulando el tanto el colegiado.

Ese segundo aviso sí que pareció hacerle reaccionar al Zaragoza, que sin generar demasiado pudo ponerse de nuevo por delante. Un balón a la espalda de la zaga de Torres encontraba a Blanco para que éste batiera a Manu García en el mano a mano. El colegiado anulaba el tanto por fuera de juego, pero el VAR le corregía y el 2-1 subía al marcador.

A pesar de los 20 minutos que le restaban al partido, el gol pareció matar definitivamente el encuentro. El Zaragoza buscó la tranquilidad que le había faltado tras adelantarse por primera vez y la Ponferradina, que repartió minutos con Bolo haciendo debutar al joven Óscar Contreras, echó en falta esa chispa de tener algo en juego y apenas pisó el área rival.

Era el punto y final a una temporada en la que la clasificación mostrará para la historia una apretada salvación que no dejaba de ser el objetivo berciano más allá de las circunstancias que se presentaron durante el año. Toca descansar y sentar, por el momento en los despachos, las bases de un futuro prometedor. La Ponferradina sigue su camino.
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