Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Publicidad
Y los montes parieron un tuit

Y los montes parieron un tuit

A LA CONTRA IR

Ampliar imagen
| 08/05/2019 A A
Imprimir
Y los montes parieron un tuit
¡Lo que han cambiado los tiempos! Vienen los americanos, los de verdad, y no pasa nada, que andan por la calle, que visitan las instituciones... Incluso dicen, quién lo diría, que vienen para aprender, a conocer historia, a hacerse un selfie allí donde han documentado que es la Cuna del Parlamentarismo... Que ellos de Historia reconocen que no van muy sobrados y como no se compra...

¡Lo que han cambiado los tiempos! Desde aquellos en los que en las escuelas nos daban en el recreo «la leche americana», en polvo, mala y con grumos. Nos la daban en aquellas escuelas de pueblos en los que lo único que teníamos bueno era precisamente la leche de nuestras vacas y tenía que hacernos ilusión porque era americana.

¡Lo que han cambiado los tiempos! Desde que se escribió aquel excelso tratado de historia que era una película del gran Berlanga, ‘Bienvenido Mr. Marshall’. ¿Quién ha olvidado a Pepe Isbert al frente de los vecinos de Villar del Río soñando que los aviones americanos lanzaban sobre el pueblo gochos en paracaídas?

¡Lo que han cambiado los tiempos! Ahora llegan los americanos de América y no traen leche en polvo –gracias, todavía tengo grumos en el gañote– sino que afirman que vienen humildemente, supongo, a aprender de nuestra historia.

Esperemos que el final de la historia no sea aquel que contaba el clásico Horacio en su Ars poetica cuando resumió el resultado de la gran esperanza en un «parieron los montes y nació un insignificante ratón»,que en versión actual sería que cuando la delegación parlamentaria regrese a su tierra, se lo cuente a su Gran Jefe Pelo Rojo y éste se digne hacer lo que acostumbra. «Parieron los americanos y nació un insignificante tuit».
Volver arriba
Newsletter