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Veía crecer la hierba

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07/10/2018 A A
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Veía crecer la hierba
El teleclub. Estos rapaces de hoy que les entra la televisión hasta por el teléfono no acaban de entender que los rapaces de entonces fuéramos todos juntos el teleclub a ver ‘Viaje al fondo del mar’, porque no había más televisión que aquella y esta serie era la que nos tocaba por el cupo, y al acabar sacaba Eusebio el sifón y hacia un limpia como Torra en una concentración de banderas de España.

Estábamos como en misa. Bueno, ya le gustaría al cura que fuera así, y eso que se veía la imagen con más nieve que cuando se enfosca por la parte de Canseco y hay torvas. Nosotros teníamos suerte porque en el fútbol se montaba la de dios con los paisanos. ¡¡¡Gol, gol del Zaragoza!!!. Y a los pocos segundos otra alegría

- ¡Ostia, otro gol, ya van 2-0!

Y es que con tanta nieve no parecían lo mismo el gol y la repetición y cuando Matías Prats decía que «sigue uno a cero este encuentro de Copa de Europa» se montaba una tremolina tremenda. «Está mamao, no se enteró del segundo gol».

Un Casares recuerda El Jilguerín que fue tan gorda la cosa que fue a mayores, y Langreo, que fíjate si era listo que veía crecer la hierba, les explicó: «Es que se ve mal, pero no es de aquí la cosa, es de Matadeón», que era la frase mágica, la culpa siempre era de Matadeón incluso antes de que Pablo Casado viniera a vacilar por sus calles con la moto.

Tampoco se podía explicar más pero en Matadeón fue donde Franco, o el Gobernador que venía a ser lo mismo, nos pusieron el repetidor (no Pablo Casado, la antena).

Y puestos a indagar concluyeron que el problema era que a Matadeón le entraba la señal por el río y como estaba lleno de salgueras pues por eso se veía mal. Se pasaron un mes de hacendera para el río, quedó como la patena, ni una salguera... Y la señal seguía sin entrar por más que Langreo insistía: «Parece que algo mejor sí se ve». Pero como todos le decían «¡los cojones!» pues volvieron al principio, que «la avería no es de aquí, el problema es de Matadeón».
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