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Unidos por la recuperación, por Carlota Amigo

Unidos por la recuperación, por Carlota Amigo

CUENTA CON LEóN IR

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Carlota Amigo | 05/07/2020 A A
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Unidos por la recuperación, por Carlota Amigo
Cuenta con León La consejera de Empleo e Industria de la Junta confía en la capacidad de adaptación de la provincia para ganar el futuro
Quiero iniciar este ‘Cuenta con León’ –magnífica iniciativa de ‘La Nueva Crónica’– enviando un mensaje de cariño a todos los leoneses que han perdido a un ser querido. Son muchos y han sufrido y están sufriendo, más aún al no haber podido despedirse de ellos. Desde las administraciones no podemos ayudarles a superar ese dolor, pero sí arroparles y acompañarles. De corazón, les acompaño en el sentimiento.

A todos los leoneses quiero animarles a seguir adelante con fuerza, como lo han hecho hasta ahora. A los sanitarios, al personal de Servicios Sociales, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, a todos aquéllos que cada día siguen trabajando y dándolo todo para luchar contra esta pandemia y superar la crisis económica que ha traído consigo. Mi mensaje sólo puede ser de cariño, ánimo y agradecimiento por la enorme labor que continúan haciendo.

El virus no es de derechas; no es de izquierdas; no tiene ideología. Estas palabras forman parte de la réplica que un portavoz en el Congreso de los Diputados le dirigió al presidente del Gobierno durante un pleno. Palabras que comparto, como creo que lo hace la mayoría de la población, quizá con la excepción de quienes anteponen sus prejuicios ideológicos a las personas.

No nos cansaremos de decir que lo importante no son los territorios, sino las personas que viven en ellos, aunque todavía una parte minoritaria de la política no lo haya aprendido.

En el momento más crítico del COVID19, la sociedad leonesa fue un ejemplo de generosidad tan abrumador que resulta asombroso que haya políticos a los que no les dé vergüenza o pudor expresar ciertas cosas. Una sociedad avanza con personas que ponen su generosidad al servicio de quien más lo necesita y, en aquel momento, sin duda alguna lo primero era la salud. Lo urgente y prioritario era atender a los enfermos afectados por el coronavirus. Los sanitarios trabajaron sin descanso, anteponiendo las vidas de sus pacientes a la suya propia. ¡Qué gran ejemplo de generosidad y cómo contrasta con las actitudes de algunos miembros de la clase política!

Hay tantos ejemplos de altruismo en la sociedad como personas y colectivos. Tenemos al personal de las residencias de mayores, que prefirió quedarse a vivir con ellos para reducir su riesgo de contagio. Al personal de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que colaboró con la misma intensidad, ya fuera montando un hospital, llevando la compra a una anciana, o protegiéndonos de quiénes ignoraban el confinamiento comprometiendo la seguridad de todos. Y al personal que trabaja en ONGs, sirviendo alimentos y cubriendo las necesidades básicas de quienes se encontraron sin recursos, como las personas mayores, las dependientes y las más vulnerables.

Quiero hacer una mención especial a las empresas leonesas que, de manera generosa y pese a las dificultades económicas que atraviesan, ofrecieron sus servicios para ayudar en la lucha contra esta pandemia, prestando sus instalaciones y sus equipos para fabricar mascarillas o pantallas; ofreciendo alimentos; ayudando en su reparto; colaborando para que llegara de otros países el material que la Junta de Castilla y León había comprado... Empresarios generosos que, como el resto de colectivos, han puesto su saber y sus recursos a disposición de la administración para salvar vidas y ayudar al que más lo necesitaba. Gracias a todos, por tanto.

La administración no puede obviar toda esa generosidad. Pese a los errores cometidos por los que los responsables públicos debemos pedir perdón, me consta el esfuerzo de alcaldes, concejales, diputados, presidentes y consejeros, que en estos meses han trabajado con ahínco para aportar soluciones en la medida de sus posibilidades. Todos tenemos la obligación de servir a los ciudadanos. Para eso nos eligieron. Debemos estar a su altura. El listón está alto, pero no tanto como para que todos juntos, unidos y aportando lo mejor de cada uno, podamos conseguir vencer a este virus y superar social y económicamente una crisis que es, probablemente, la más dura que hemos vivido.

León tiene futuro porque su futuro lo decide su gente. Si hay algo que ha evidenciado esta crisis es que por encima de los territorios están las personas que los habitan. Y en León, en Castilla y León, hemos demostrado que unidos somos más fuertes.

Hemos sido solidarios como Comunidad. Compartir los recursos que teníamos ha sido eficaz para luchar contra esta pandemia, y ésta es una lección que debemos aplicarnos para el futuro.

La división no es una opción. Estamos en una sociedad global en la que un virus que nació en China ha llegado a un pequeño pueblo en León. Pensar que en un mundo tan globalizado si nos dividimos nos va a ir mejor es engañar y perjudicar a los ciudadanos. Necesitamos salir de esta crisis todos juntos. No contemplo otra opción y creo que los ciudadanos tampoco. El virus ha superado muros, fronteras, religiones, territorios, banderas. Nos ha puesto a todos al mismo nivel y de ello debemos aprender. Los retos y desafíos que se nos presentan son enormes, tanto en el ámbito sanitario y de los servicios sociales, como en clave económica y laboral. Por centrarme en la segunda parte, que es nuestro área de acción en la Consejería de Empleo e Industria, lo primero de lo que debemos ser conscientes es de que esta crisis va a acelerar la transformación que ya estaba experimentando la economía.

Estamos ante un escenario de cambio en los procesos y las formas de trabajo, y nuestra misión como administración pública será la de apoyar a las pymes, a los autónomos y a las empresas para que puedan reforzar su competitividad y generar riqueza en nuestra provincia, en nuestra Comunidad y en nuestro país.

La economía se tendrá que apoyar en nuevos pilares. Tendremos que fijarnos en nuestras fortalezas para potenciarlas y, sobre todo, adaptarnos a los nuevos tiempos, a los entornos digitales, a la telemedicina, al teletrabajo, a las escuelas digitales, a la transparencia en la administración pública.

Será fundamental también cuidar nuestro capital humano. Debemos ser capaces de retener a los jóvenes en nuestra tierra ofreciéndoles oportunidades laborales que les permitan construir un futuro próspero. Y en esta crisis no podemos dejar atrás a los trabajadores que van a necesitar formación y recualificación para retornar a un mercado laboral que va a demandar nuevos perfiles y habilidades.

En nuestra provincia, además de generosidad, hay mucho talento, y eso me hace tener mucha esperanza en nuestra capacidad de adaptación para ganar el futuro.

Tenemos fortalezas en biotecnología, en ciberseguridad, en nuevas tecnologías; contamos con un sector agroalimentario muy potente; somos la única provincia con nueve Reservas de la Biosfera y con una masa forestal que puede erigirse como una alternativa a una industria, la minería, que no volverá; y disfrutamos de un patrimonio monumental, natural y gastronómico envidiable, que ofrece muchas posibilidades de crecimiento a nuestro sector turístico.

No podemos permitirnos perder ninguno de los fondos de la Unión Europea para la recuperación económica. Pero tampoco podemos perder los que ofrece el Pacto Verde o Green Deal, en el que nuestra provincia puede ofrecer alternativas en economía verde. El Corredor Atlántico, las plataformas logísticas, las vías necesarias de comunicación… forman parte de esas reivindicaciones que tienen que pasar a ser una realidad. Gobierno de España, Junta de Castilla y León, Diputación y ayuntamientos debemos coordinar recursos y acertar en los proyectos que generen futuro en nuestra provincia.

Es momento de trabajar unidos y defender aquellos proyectos que pueden volver a poner a León en la senda de la recuperación. Los fondos de transición justa tienen que llegar para iniciativas que ofrezcan una alternativa real a los ciudadanos. No cometamos los mismos errores del pasado. Hagamos las cosas bien y orientemos los recursos hacia una economía real, porque de ello dependerá el futuro de nuestra provincia. Trabajemos juntos por un León mejor. Estemos a la altura que los ciudadanos se merecen.
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