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Ruta de los cuatro dosmiles

Ruta de los cuatro dosmiles

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Vicente García | 20/04/2017 A A
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Ruta de los cuatro dosmiles
Ruta de la semana Las montañas existentes entre los puertos de Pajares y Piedrafita la Mediana incluyen Tres Concejos, Pisones o Camparón, Robequeras y Estorbín
Las montañas existentes entre los puertos de Pajares y Piedrafita la Mediana son un grupo de cumbres, de suaves perfiles, muy erosionadas y sin apenas roca, con alturas superiores a los dos mil metros, cuya máxima cota se encuentra en el Cueto Millaró o Brañacaballo, con 2182 metros sobre el nivel del mar.

En esta ocasión se trata de ascender a una serie de cumbres bonitas, sencillas, sin peligro alguno, e interesantes.

La ruta se inicia en Pendilla de Arbas para concluir e Tonín, una ruta, por lo tanto, lineal, en la que se debe disponer de dos vehículos o asegurar el modo de llegar a nuestro destino sin problemas.

Inicialmente la ruta discurre por la Vía Carisa, que es una vía romana que corresponde al trazado de caminos de origen prehistórico que se une León con Asturias, atravesando la barrera montañosa de la Cordillera Cantábrica. Es una «vía terrena» que fue mejorada en el año 26 antes de Cristo por el general romano Publio Carisio y realizada entre los años 16 al 14 a.C. por la Legio VII Gémina en su penetración a Asturias.

A Publio Carisio, fundador de Emérita Augusta y gobernador de Lusitania, lo identifican varios historiadores con el nombre que se ha dado a la ruta 'La Carisa'. Fue enviado por el emperador Augusto con el fin de someter a los astures durante las guerras que éstos mantuvieron contra el imperio de Roma.

Al igual que el vecino camino romano de La Mesa, esta calzada estaba considerada como la más tradicional y transitada debido a los problemas orográficos que presentaba la región para su invasión.

Esta vía, así como el resto de los caminos tradicionales que cruzan la cordillera, tenían como misión unir los centros vitales del imperio romano y por lo tanto tenían un destacado valor estratégico-militar.

Este itinerario, con 42 km de recorrido, discurre entre las cuencas del Bernesga en León y el Caudal en Asturias, por el cordal de Carraceo y sierra de Ranero, a caballo de los valles de Aller y Lena. Esta técnica trataba de eludir los fondos de valle que siempre eran peligrosos por las emboscadas.

Desarrollo de la ruta


El comienzo lo hacemos por la Vía Carisa, una pista en muy mal estado para vehículos, y en algunos tramos hasta para personas, debido a la mala conservación y a lo deteriorado del terreno, y con una pendiente mantenida no excesivamente fuerte, que nos conduce al collado de Propinde (1.589 m.), desde donde se continúa por la Vía Romana citada hasta pasar una curva de donde sale un camino mucho más empinado a la derecha que servía para los trabajos de una mina aunque al final se pierde para convertirse en una senda que supera unos riscos rocosos, los únicos de la zona.

Desde ahí se sube por trochas de ganado, entre brezos y árgumas para coronar una pequeña loma desde donde se va a la primera cumbre del día: el Pico Tres Concejos (2.014 m.), al que se asciende sin dificultad. El panorama que se divisa es excelente e incluye la ciudad de Oviedo, el mar asturiano y las montañas de León, así como algunos valles de la Tercia.

Tras un rato en la cumbre se desciende en dirección al siguiente pico, muy cercano: el Pisones o Camparón (2048), al que se tarda muy poco tiempo, ya que el desnivel no es excesivo. Desde allí se continúa hacia una collada bajo el Pico Robequeras (2.108 m.), al que se asciende con no demasiada dificultad. Finalmente se debe descender por una pala de nieve hasta subir hacia el Estorbín, el más alto de los cuatro, con 2123 metros, una de las cumbres más bonitas de esta zona leonesa, y que permite ver una excelente panorámica de la zona.

Finalmente se desciende por una senda poco marcada que hay que tener mucho cuidado para no perderla, pues lo contrario crearía problemas para bajar, debido a los desniveles y la maleza que llega a impedir el caminar correctamente.

Al llegar al final hay dos posibilidades: el camino antiguo de la derecha y la nueva pista que hay en la vertiente izquierda que aunque más larga, está mejor marcada. Finalmente se llega a la localidad de Tonín, donde se encuentra el vehículo de regreso, tras hacer cumbre en cuatro picos con cotas superiores a los dos mil metros.

La ruta se podría completar ascendiendo el Pico Cuadro, y como en el anterior, es preciso no perder los senderos, pues la maleza haría muy difícil la bajada.
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