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Picos Requejines y Ausente

Picos Requejines y Ausente

CULTURAS IR

Lago y Pico Ausente Ampliar imagen Lago y Pico Ausente
Vicente García | 20/04/2017 A A
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Picos Requejines y Ausente
Rutas Leonesas Una ruta en el entorno del Puerto de San Isidro
La ruta incluye dos cumbres y un hermoso lago que todos debieran conocer, pues se trata de un lago glaciar del que se han contado muchas leyendas de pueblos que allí existieron y quedaron bajo el agua por causas diferentes en cada una de dichas leyendas.

Hasta el lago Ausente la ruta está bien señalizada como PR-LE 26, y como tal se van a ir viendo paneles informativos y postes colocados hace años por la empresa Tomero y Romillo, por lo que se va a encontrar pocas complicaciones quien se enfrente a ella.

Sin embargo es preciso tener cuidado si hubiera hielo, especialmente en la subida y la bajada, que dan al norte, debería hacerse con crampones.


La ruta


Parte la ruta del aparcamiento del Cebolledo, donde hay una pista en dirección Oeste que va ascendiendo poco a poco, aunque hay algún ligero descenso, pero es una pista cómoda durante aproximadamente 3 Km.

Cuando está próxima a finalizar la pista, se toma una senda estrecha y empinada, escalonada en alguna zona en la que hay que tener cuidado de no patinar, pues una caída puede ser algo complicada. El suelo es silíceo, de un blanco algo sucio y que llega a una collada con praderas y más llana lo que indica que se encuentra el lago cercano.

El lago tiene un agua clara y transparente, que toma un hermoso color azul verdoso los días soleados, y a cuyas orillas se puede descansar perfectamente. En este punto se puede ascender a cualquiera de las cumbres, pues hay senda hacia ambas. La propuesta es llegar inicialmente a la cumbre del Pico Requejines, de 2026 metros de altitud, mediante una ascensión escalonada, en la que se va ascendiendo entre escobas y brezos, por esa arena silícea que es la base de estas montañas, y una rocas de cuarcita que no presentan ninguna complicación si no existe hielo o nieve.

La ascensión resulta un poco pesada, pero no reviste ninguna complicación y en poco tiempo se llega a la cumbre donde existe un buzón y una vista extraordinaria de las rutas, las cumbres, las poblaciones e incluso toda la estación de esquí de San isidro. El lago a los pies de quien haya ascendido a la cumbre es una mancha azul verdosa que rompe con los colores de la roca y la vegetación.

A continuación se desciende hacia la collada existente entre los dos picos, para ir ascendiendo poco a poco a la segunda cumbre de la ruta: el Pico Ausente de 2041 metros, un poco más elevada que el anterior, que tiene un buzón más antiguo y oxidado que el pico anterior. La vista desde aquí comprende la Sierra de Sentiles hacia el Oeste, finalizando en las pistas de la estación de San Isidro y las montañas que la circundan: Pico Redondo, la Cuerna, Agujas, Toneo, alguno de ellos superior a los 2100 metros, o más al norte el Pico Torres, la Rapaína y la Peña del Viento, la Peña de San Justo con los Picos de Europa al fondo.

Al Este, tras la Sierra de las Porracas, se puede divisar el macizo del Mampodre, con sus características cumbres de la Cruz, la Polinosa y el Mediodía, todas ellas superando los 2100 metros de altitud, mientras que al sur se contemplan las cumbres del Susarón, y Bodón con los montes que las rodean. Una vista espectacular de las montañas leonesas.

Se desciende hacia la collada entre ambas cumbres y se va tomando la crestería de la Sierra de Sentiles, hasta llegar a la primera collada bajo la cumbre de Requejines, allí hay una vereda entre las rocas que desciende hacia la pista de inicio, dando vista a las urbanizaciones de San Isidro. El descenso no es demasiado complicado pero es preciso no perder el camino. Al final hay un arco en la roca caliza, que se deja a la derecha, y poco después se llega el camino, y tras un kilómetro se encuentra el aparcamiento, punto de salida y llegada.


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