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La emblemática Plaza del Grano. | CARLOS S. CAMPILLO (ICAL) Ampliar imagen La emblemática Plaza del Grano. | CARLOS S. CAMPILLO (ICAL)
José Luis Gavilanes | 11/06/2015 A A
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Opinión José Luis Gavilanes se hace eco de lo tratado en la reunión de cuatro asociaciones con relación a la cultura y el patrimonio leonés
Al amparo de la actual constitución, las asociaciones de variada índole han proliferado en León como capullos por primavera. Unas cuantas están registradas con fines culturales. Cuatro de ellas (Asociación de Amigos de Patrimonio Cultural de León. Promonumenta; Sociedad para el Fomento de la Cultura Amigos del País de León. Sofcaple; Asociación de Amigos del Camino de Santiago ‘Pulchra Leonina’ y Asociación de Amigos del Ferrocarril) se reunieron, a raíz de las recientes elecciones municipales y autonómicas, para exponer públicamente las propuestas y actuaciones que a juicio respectivo deberían acometerse, con el deseo de que los candidatos elegidos las tomasen en consideración e incorporasen a sus programas.

Es muy dañino para la sociedad que la cultura (con un gravamen del 21% absolutamente demencial), junto con la educación, sean, por motivos de recesión económica, partes seriamente afectadas y sacrificadas. Ambas constituyen un requisito indispensable, no sólo para el mejoramiento de las facultades físicas, intelectuales y morales que hacen del individuo una persona, sino también como correlato en lo que pueden tener de respeto y defensa de un patrimonio rico y variado como el leonés (monumental, artístico, industrial, natural, etnográfico), con sus posibles repercusiones sobre el desarrollo de la economía y la creación de empleo.

Como punto de partida –que deberían tener muy en cuenta las nuevas formaciones políticas que asuman el poder–, las mencionadas asociaciones propusieron la conveniencia de tener en lo sucesivo un mutuo contacto periódico con las instituciones– sin la intermediación de inútiles y costosos consejos consultivos–, para dar a la sociedad leonesa un verdadero sentido democrático al margen de las citas temporales con las urnas.

Varios fueron los puntos clave acordados por las cuatro asociaciones aludidas, que el pasado 22 de mayo se concitaron con los medios de comunicación en la sede de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago.

Se propuso dar el valor que merece al importante yacimiento de Ad Legionem, situado entre el polígono de La Lastra y el barrio de Puente Castro, por ser único enclave en España y raro en Europa de una población civil adyacente a un campamento militar romano. Se trata de algo real (no ficcional como hipotético y enmascarado vaso sagrado), capaz de dar muy buenos rendimientos científicos y económicos. Véase, como ejemplo, la explotación turística de los restos romanos en Astorga, o los de La Olmeda, en la provincia de Palencia.

Respecto a los Principia, o restos romanos ubicados en el solar de San Pelayo, se requiere el firme compromiso y puesta en valor de estos restos arqueológicos cuando, resuelto definitivamente el asunto judicial de construcción de un edificio, poder añadirlos a la oferta cultural y turística de la ciudad.

Se ha propuesto que el centro de interpretación de Puerta Castillo debería dedicarse exclusivamente al patrimonio romano, enriqueciéndolo con piezas originales, no copias, que por falta de espacio permanecen almacenadas en los sótanos del Museo de León.

Sobre la emblemática Plaza del Grano, se pide respetar no sin adecentar el empedrado tradicional, y restaurar las aceras con un máximo de 1,50 m. Así como obligar a finalizar la obra del edificio ubicado frente a la Iglesia del Mercado, que lleva más de 35 años paralizada, cambiando el aspecto discordante de la fachada y recuperando el soportal que siempre tuvo.

Una ruta turística debidamente potenciada, que alcanza un radio de 35 kilometros y que comenzase en la villa romana de Navatejera, continuase por Marialba, Lancia, Sandoval, Mansilla de las Mulas, Eslonza, Escalada y Gradefes, sería un gran atractivo de visitas turísticas aprovechando que este recorrido coincide con el del Camino de Santiago. Y, hablando del mismo, urge la reapertura del albergue municipal, que nunca debió cerrarse y que la propia asociación ‘Pulchra Leonina’ se compromete hacer viable sin ningún coste municipal. Así como dar un uso a la Casa del Peregrino –en la que, por estar cerrada, tan sólo entran por debajo del portón las lagartijas–, como punto informativo o Centro de Documentación del Camino de Santiago. Relacionado con esta ruta jacobea, tan productiva para la economía leonesa, la Asociación de Amigos del Ferrocarril dispone de elementos ferroviarios para la puesta en marcha de un tren turístico que hiciera el recorrido desde Sahagún a Ponferrada. La misma asociación ferroviaria resalta lo conveniente que resultaría declarar Bien de Interés Cultural la locomotora de vapor 1701 y los Talleres de Material Motor ubicados en San Andrés del Rabanedo. Y se compromete a volver a sacar por Reyes a la ‘Mikado’, siempre que no se exija para ello subscribir un seguro millonario.

Otro aspecto que se debería potenciar es el Festival del Órgano de la Catedral de León, para que esta actividad no desaparezca y siga siendo un foco de interés en el ámbito artístico musical.

Se hace necesario un inventario de edificios de época que merezcan ser conservados y protegidos, así como destinar un fondo del presupuesto municipal con el fin de reparar, limpiar o embellecer aquellos ya dañados por desprendimientos, goteras, grafitis, actos vandálicos, etc. Eso evitaría cometer sobre el patrimonio nuevos hechos lamentables a los ya cometidos, como el derribo de la fábrica de harinas de Alfageme, el chalet de directores de la azucarera Santa Elvira y el palacete neomudejar de la carretera de Vilecha.

Cumple a las asociaciones seguir vigilantes en el cuidado del patrimonio y la cultura. A los políticos: oír, subscribir y cumplir, por haber pasado la hora del significante a la del significado, esto es, de la verborrea de las palabras huecas al pragmatismo de las cargadas de contenido. Como reza en el Nuevo Testamento, "por sus obras los conoceréis" (Mateo, 7,15-20).
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