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No quería jubilarse sin dar un premio y repartió tres millones

No quería jubilarse sin dar un premio y repartió tres millones

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T.G. | 27/01/2020 A A
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No quería jubilarse sin dar un premio y repartió tres millones
Sociedad Javier Fernández del Bar J.J.S. en la avenida Asturias sigue este lunes con la rutina habitual pero con una alegría inusual, la que da el haber vendido 46 décimos del primer premio de la Lotería Nacional
Los sueños se cumplen. No se lo decimos nosotros, se lo dice Javier Fernández que sabe de lo que habla. Este lunes llegó a abrir su bar de buena mañana con otro aire, el que le da a uno el haber sido agraciado con el primer premio de la Lotería Nacional. Pero no solo a él, también a los 46 clientes habituales de su establecimiento, el bar J.J.S de la avenida de Asturias en la capital leonesa.

"Son clientes que desde el primer día que se abrió el establecimiento han estado jugando 19 años que llevamos abiertos hasta el día de hoy. Fieles y se lo merecen", reconoce un pletórico Javier Fernández, que pese a llevar algunos décimos premiados no ha cambiado su rutina diaria de trabajo. Eso sí, con una alegría inusual que da el haber vendido 46 décimos premiados. 

Todas las semanas Javier juega a la Lotería Nacional que acaba en el número 3. La tentación a la suerte llega desde Carrizo de la Ribera. La administración número uno de esta localidad, regentada por Severino Martínez, fue la que le vendió las cinco series del número 82.283, el número que resultó ser este sábado el más afortunado. A pesar de que el bar está en León, él la Lotería la trae de Carrizo siguiendo con la tradición del bar que tuvo anteriormente en la zona del Arco de la Cárcel de León. "Por circunstancias empecé cogiendo la Lotería en Carrizo ya en el año 86 y he seguido con ello", cuenta Javier, que todavía sigue recibiendo la felicitación de muchos vecinos por el premio. 

"No nos vayas a cerrar el bar ahora, ¿eh?", le comenta un cliente. Pero Javier no cierra, destinará el premio en darse algún capricho y en tapar algún agujero. Por cada décimo, la suerte dejó 60.000 euros, un pellizco que hizo más bien a unos que a otros en estos momentos. "Me he enterado de gente que lo estaba pasando mal y me alegro de que le haya llegado en estos momentos que es cuento lo necesitan", explica. 

Los domingos el J.J.S. cierra por descanso y el sábado a las siete de la tarde tuvo que cerrar para descansar también. "No había ni comido y  tenía la cabeza loca", dice Javier ya más tranquilo. De darle la buena noticia se encargó la propia administración. "Fue una premonición. Sonó el teléfono y al ver que era el número de la lotera supe que algo había lo que no podía imaginar era que iba a ser un premio tan bueno", recuerda. 

La alegría en el barrio ha sido inmensa, y es que no venían de una buena racha, con un año en el que por no tocar, no tocaron apenas ni reintegros. Javier dice que están en una nube desde el sábado pero ha quedado a gusto y avisa: los sueños se cumplen. "Pasó lo que había soñado, deseado y que estaba deseoso que pasara", cuenta emocionado el regente de este bar de León que no quería jubilarse sin dar un premio y repartió tres millones. 
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