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Mucho ocio y poco placer

Mucho ocio y poco placer

OPINIóN IR

17/08/2020 A A
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Mucho ocio y poco placer
Me rindo y mejor les cuento que he escrito veinte veces el arranque, como cuando me pongo nervioso y yo tiro de un hombro de la camiseta y la ansiedad del otro y así nos tiramos un buen rato, la perturbación que sea tirando para arriba y yo para abajo, sin pararnos a pensar por qué. Ahora sí lo sé. Me pica la etiqueta, no encuentro el golpe de tecla, porque para mí todavía es un rampa del veinte por ciento iniciar cualquier declaración pública con sentencias como «llega una edad», «en cierto punto de la vida» o «al pasar de los años te das cuenta». Pero ahí queda y superado el trance lo que sigue es robarle la expresión a un amigo que ya hace tiempo que viene notando mucho ocio y poco placer en las vacaciones, algo que se está convirtiendo en un nuevo síntoma o efecto secundario —todavía no tengo muy clara la etiología de todo esto— de la pandemia.

Después de ver lo que pasó en Córdoba, con más de cien positivos tras una fiesta, es difícil negar las justificaciones de las restricciones en las discotecas. Tan difícil como encontrar razones suficientes para insistir en una actividad tan ligada a la euforia, la exaltación de la amistad, la seducción, las voces para hacerse entender por encima de la música o el baile, cuando todo esto se tiene que hacer sentado, con más alcohol en las manos que en el vaso y a siete euros con cincuenta cada copa, que tampoco saben igual que en casa. A todo eso se refiere el ocio nocturno que se cuela ahora en los titulares por ser una expresión bastante fácil de encajar y sintética. Sin embargo, me chirría cada vez que la leo o la oigo. No es por matizar, pero hay muchas más actividades nocturnas que también se hace en grupos de diferente tamaño, no necesariamente de convivientes, y que van desde ir a cazar gamusinos, subir a lo alto de Correcillas o ver las Perseidas hasta hacer la güija, jugar a la brisca o cantar clavelitos. Al final, yo me pregunto si pese a las restricciones las noches tendrán menos ocio y más placer.
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