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Demasiado en contra para brillar

Demasiado en contra para brillar

JUEGOS OLíMPICOS TOKIO 2020 IR

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Jorge Alonso Macía | 02/08/2021 A A
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Demasiado en contra para brillar
Halterofilia / Juegos Olímpicos Lydia Valentín no puede pasar de la décima plaza en los Juegos de Tokio, en los que compitió en una categoría que no es la suya y lesionada, lo que la impidió completar su concurso
Se sabía que Lydia Valentín competiría en estos Juegos Olímpicos de Tokio fuera de su categoría. Lo que no había trascendido es que lo hacía también lesionada. La haltera berciana compitió en su cuarta cita olímpica, sin duda la más complicada, peleando aunque resignada finalmente contra los múltiples factores que han condicionado que la de Camponaraya estuviera lejos de su mejor versión en Japón.

Un cúmulo de circunstancias que dejaron a la berciana lejos de las medallas, algo ya esperado por el cambio de categoría y puesto aún más de relieve por los problemas físicos que ella misma confirmó tras la competición y que la llevaron simplemente a cumplir en su concurso, realizando un solo intento en la modalidad de dos tiempos y renunciando a los dos que le restaban para mejorar su marca. Al final, una puntuación de 225 kilos en el total olímpico que la llevaron a ser segunda en el grupo B en el que compitió, más de 4 horas antes de las favoritas al podio, que lo hicieron en el A.

No hubo tampoco sorpresa ahí, porque la china Zhouyu Wang dominó yéndose hasta los 270 kilos, completando el podio la ecuatoriana Tamara Salazar (263) y la dominicana Crismery Santana (256).

Tras acabar la arrancada primera con una marca discreta, Lydia se retiró tras el primer intento en dos tiemposQue no iba a estar cerca de las mejores Lydia Valentín se pudo saber ya cuando se conoció el resultado de su pesaje previo a la competición, en el que daba 80,60 kilos, muy lejos de los 87 de su categoría. La coreana Kang Yeounhee, que a la postre batiría a Lydia tras su retiro, pasó por gramos de los 76 de la categoría inferior poniendo de manifiesto los evidentes problemas en la clasificación para un gran número de halteras.

Sobre los problemas físicos lo cierto es que Valentín, más allá de su conservadurismo en la elección de pesos, no dio muestras sobre la tarima. Levantó 100 y 103 con relativa comodidad en sus dos primeros intentos, poniéndose primera y con algunas halteras incluso habiendo acabado su competición en arrancada. Solo la coreana Kang pudo finalmente igualar esos 103 kilos. Lydia, en su intento sobre 106, falló. Para ponerlo en contexto, en Río 2016 donde logró el bronce, alcanzó los 116 y su mejor marca es de 124 Rabia debe sentir también la haltera española sabiendo que, en su categoría de 76 kilos las medallas estuvieron en los 245 kilos (la menor puntuación que logró hasta hoy en unos Juegos fue de 250 en Pekín 2008) y que incluso su estado de forma en Río, donde alcanzó los 257 le hubiera dado el bronce en la categoría en la que compitió.

Lejos por tanto de sus marcas sabiendo que incluso debía mejorarlas para intentar incomodar a las potenciales medallistas, los dos tiempos fueron un trámite para la berciana, que se limitó a dar una marca para completar el concurso. Pidió 120 kilos que terminó cambiando por 122, logrando levantarlos y logrando la primera plaza provisional en el grupo. La aparente facilidad con la que lo hizo fue únicamente un espejismo, ya que la berciana daba muestras en la sala de calentamiento de no estar cómoda y sufrir molestias físicas que se confirmaron cuando su técnico, el también berciano Matías Fernández, confirmaba la renuncia de su pupila a los dos intentos que le restaban. La coreana Kang sí cumplía con su concurso, sumándole a los 103 kilos de la arrancada 128 en los dos tiempos para llevarse ese grupo B por delante Valentín, que acababa con 225, décima en la general una vez completado el otro grupo.

Al menos dejó una buena noticia la berciana, que condicionada por el mal sabor de boca que le había dejado la clasificación olímpica, considerando injusto que el haberse perdido el Europeo por una gastroenteritis condene el trabajo de 4 años, cambió una decisión que de cualquier modo reconoció no haber tenido tomada y confirmó que continuará en la élite tras completar la recuperación de sus problemas de cadera con el objetivo de buscar nada menos que sus quintos Juegos Olímpicos en París 2024.
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