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Los personajes del tío Ful: Tin el de la bolera de Ciñera

Los personajes del tío Ful: Tin el de la bolera de Ciñera

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Fulgencio Fernández | 03/10/2020 A A
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Los personajes del tío Ful: Tin el de la bolera de Ciñera
Personajes Valentín es para todos sus paisanos ‘Tin’, y añaden "el de la bolera" pues, al margen de su trabajo en los talleres de la Vasco fue el gran impulsor de los bolos en el pueblo
El miércoles, 30 de septiembre, se celebraron, o deberían haberse celebrado, las fiestas de San Miguel en Ciñera, las últimas patronales de la comarca. Y uno de los platos fuertes de estas últimas fiestas siempre fueron los bolos, un deporte de gran tradición en Ciñera, en buena parte por ‘culpa’ de Valentín Sahelices, para sus paisanos Tin el de la bolera.

- ¿Por qué Tin el de la bolera?
- Porque tuve dos boleras, aquí mismo en el pueblo, la primera casi excavada al monte y después, desde el 79 o así, otra aquí más abajo. Incluso llegué a tener una de bola redonda, la asturiana, por los veraneantes y porque vinieron a trabajar a la Vasco muchos asturianos. Yo aprendí a jugar, pero no se me daba como el bolo leonés, claro.

Y guarda fotos en las que se ve las dos boleras rodeadas de decenas de jugadores. «No podía marchar de vacaciones, lo de la bolera era un no parar, no se descansaba ni un día, hasta que no se podía por la nieve».

- ¿Y era negocio?
- ¿Negocio? No lo hacía por negocio, era más por afición. Aquí nunca se cobró por jugar, lo único es que tenía un poco mostrador en la bolera y vendía el vino que se jugaban en las partidas, pero nada.

Porque Tin realmente fue minero, trabajador en los talleres de La Vasco y, cuenta como anécdota, «no solamente trabajé en la mina, es que nací en la mina». Y es que su padre era el encargado de cuidar los caballos y las mulas que utilizaban en el grupo Ciñera para tirar de los vagones. «Era antes de la mecanización, mi padre cuidaba los animales y vivía allí. Y allí nací yo, que con el tiempo entré en la empresa, aunque no propiamente de minero de interior».

Y al salir de los talleres... los bolos, su gran afición. Ganó numerosos trofeos, guarda en casa los trofeos y los recortes, aunque ya hace unos años que lo dejó: «Ya tengo 83 años y los jóvenes ponen la mano muy lejos. Voy a verlos a la bolera cubierta, que me gusta», explica quien para todos es Tin el de la bolera.
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