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Los personajes del tío Ful: Felipe Zapico, torero

Los personajes del tío Ful: Felipe Zapico, torero

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Fulgencio Fernández y Laura Pastoriza | 18/07/2020 A A
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Los personajes del tío Ful: Felipe Zapico, torero
Personajes No es ex torero pues jamás ha dejado de caminar como un torero, con sombrero y pañuelo, con 86 años de una biografía que merece un libro. Y él lo escribió
Felipe Zapico ‘padre’ es un torrente de palabras y además dice lo que le da la gana, «porque tengo 86 años y ahora de viejo me hice un poco anarquista, por influencia de mi hijo el cantante —y poeta, y fotógrafo y de todo menos torero— que he visto que tiene razón; estamos rodeados de farsantes y ya es hora de que se les acabe el rollo que tienen montado».

Todo es diferente en Felipe, al que nunca podrás llamar ex torero porque al verlo caminar descubres cómo caminan los toreros de toda la vida, de pies a sombrero, que sólo agacha la cabeza cuando le llama un nieto y te cuenta una vida que es como un cuento, pero real. «Para ser así, como soy yo que ya no queda gente así y tardará en nacer, hay que haber nacido en una sacristía, porque mi padre era el sacristán, para tener la casa, pero también fue sereno y bombero de aquellos».

En esas circunstancias y en aquel León de 1934 dice Felipe que podía haber sido monaguillo, rufián o carterista; pero «con 14 años conocí a Rafael Pedrosa y marchamos de maletillas, primero a Salamanca y después a Sevilla... Le cogí gusto, aunque nos trajo de vuelta la Guardia Civil, y ya supe que iba a ser torero, por encima de todo».

- Pero, ¿tenías antecedentes, te gustaban los toros?
- Nada. No sabía ni lo que eran, lo único que tenía de taurino es que nací a las cinco y veinte, que es una hora muy taurina.

Y fue torero. Más bien fue de todo. Fue torero, banderillero, apoderado, empresario, singular crítico taurino en la tele, espontaneo anunciado en su plaza de León, presidente de la peña taurina, irreductible, contador y cantador de sus verdades del barquero, excentrico...

- No me negarás que cuando te subiste a la testuz del toro de Osborne para reivindicar que no los quitaran de las carreteras fue una excentricidad...
- Lo grabé para la tele. Era cuando el ministro Borrell aquel los quería tirar y se me ocurrió protestar... Y ahí están, como ahí está la plaza de León, que también me empeñé en que no la cerrarán y llegaron los Postigo...
- Pero en la plaza de León estabas vetado.
- Por eso salté de maletilla, que en el mundo del toro también hay mucho geta.
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