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Los entusiastas del 'arréglalo todo'

Los entusiastas del 'arréglalo todo'

EL BIERZO IR

Yasodhara López, directora del Museo de la Energía y Pablo Linares, uno de los impulsores del Club Makers Bierzo. | D.M. Ampliar imagen Yasodhara López, directora del Museo de la Energía y Pablo Linares, uno de los impulsores del Club Makers Bierzo. | D.M.
D.M. | 04/02/2019 A A
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Los entusiastas del 'arréglalo todo'
Sociedad Club Makers Bierzo, un foro de talento de apasionados creadores, inventores, mañosos y manitas aficionados a la tecnología y ciencia , nace en el Bierzo impulsado por la Ciuden
Al estilo clásico se les llamaría manitas, mañosos, ‘arréglalo todo’, inventores, creadores, en algunos lugares, hacedores... pero en los códigos de la era actual, la palabra en inglés ‘maker’ es la que mejor los define.

Los makers son una corriente, una tendencia creativa, investigadora, de gente apasionada por la tecnología pero no solo y necesariamente por eso. Pueden serlo de las máquinas, los aparatos, los mecanismos, cualquier cosa con la que se pueda crear algo, por un lado para poder dar una solución a un problema cotidiano, por otra por el «puro placer de inventar».

Pablo Linares, uno de los impulsores del Club Makers que se está creando en el Bierzo, explica que «es habitual que tengamos un aire bastante solitario, que cada uno tengamos nuestras ‘frikadas’ en nuestras casas, incluso con cierto parecido a síndrome de Diógenes porque nos gusta acumular de todo, cualquier cosa que creamos que nos pueda servir para algo». Y es que lo que les gusta es «crear, investigar, conocer, buscar soluciones a los problemas que vemos o darle una segunda vida a las cosas que tenemos en casa que se estropean y teóricamente solo puedes ya tirarlas. Ese es el ADN del maker».

Todo ese conocimiento y habilidades que manejan los ‘makers’ del Bierzo se pretenden poner en común a través de ese club que nace de la mano del Museo de la Energía de la Ciuden, que ha puesto sus herramientas y el espacio ideal que supone este centro a disposición de esta iniciativa. Para ello, han convocado una reunión este jueves 7 de febrero para que todos los interesados en participar y conocer el club puedan hacerlo.

«La idea de crear el club es para que nuestros conocimientos fluyan, se intercambien e enriquecernos todos. Somos gente con inquietudes y ciertas habilidades y se trata de juntarnos y poder desarrollar esos conocimientos y esas habilidades en común.

Pero, ¿qué hace realmente un maker y para qué lo hace?, ¿inventa?, ¿arregla?...

Para quien no conozca el movimiento, las preguntas son infinitas. Y las respuestas también. Porque un ‘maker’ podría hacer cualquier cosa que se le pase por la cabeza. «Desde reparar una tostadora, hasta tunear con sirenas el camión de bomberos de juguete de tus hijos, darle una segunda vida a algún aparato electrónico o manejar todas las persianas de tu casa desde el móvil, algo que no te hace ninguna falta, pero que lo hacemos por el placer de crear, de aprender haciendo, es algo que nos caracteriza, trabajar para aprender cómo funcionan las cosas. En el espacio de un maker te puedes encontrar de todo. Podemos tener hasta 20 proyectos abiertos, hacemos muchas cosas e incluso alguna funciona», bromea Linares.

Y aunque parezca algo muy enfocado a cuestiones de ingeniería y muchos de los makers son, de hecho, ingenieros de profesión, «en absoluto hay que ser ingeniero para estar en esto. No tiene que ver con la formación, sino con tus habilidades, tus intereses e inquietudes para crear, hay gente más enfocada al diseño o a los oficios manuales».

Un maker se hace insistiendo, buscando, fracasando y volviéndolo a intentar. Por eso, dice Pablo Linares, que «tendemos a penalizar el fracaso y eso un error, porque realmente el fracaso es lo que nos hace mejorar. Eso que te va a llevar al error es con lo que adquieres más conocimientos. Ahora la gente tiene miedo a arriesgarse por miedo a fracasar, porque si fracasa los hundimos en la miseria». Y así no se avanza, creen los makers.

Pablo Linares celebra el éxito de ver que cómo esta vez, precisamente tras un intento fallido, el Club Makers del Bierzo empieza a andar. Un foro que aunque «no es algo que vaya a generar un tema económico por sí mismo, es una reunión de talentos, donde fluyen ideas, iniciativas y en otros lugares, de estos clubs han salido proyectos, empresas, cosas bonitas… pero aunque no saliera nada, es una reunión de gente muy buena, con capacidades, iniciativa, entusiasmo que se va a conocer, que va a intercambiar lo que sabe y que a ser un foco para que se vean, que veamos que hay gente en el Bierzo capaz de hacer grandes cosas».

Entre ellas, y además de lo que ellos mismos llaman «sus frikadas», un par de ‘inventos’ de uso público, para el bien común, en los que ya están trabajando y que se podrían conocer en breve, a base de las maquinaciones de estos makers bercianos.
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