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Los catedráticos tienen que volver a los institutos

Los catedráticos tienen que volver a los institutos

OPINIóN IR

13/07/2019 A A
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Los catedráticos tienen que volver a los institutos
Como el urogallo o el oso pardo en la cordillera Cantábrica, el catedrático de instituto es una especie en peligro de extinción. Había tantos en un solo instituto de la ciudad de León hace diez años como ahora en toda la provincia. El viejo y prestigioso cuerpo de Catedráticos de Instituto al que pertenecieron ilustres autores y profesores como Antonio Machado, Gerardo Diego, Emilio Alarcos o Víctor García de la Concha, fue suprimido en 1990 por la LOGSE. Por los años 70, recuerdo las oposiciones de catedrático de instituto restringidas a los profesores agregados que ya habían superado esta dura oposición. Es una lástima que haya desaparecido aquel glorioso cuerpo que tenía una categoría y prestigio reconocidos. Aparece entonces la figura de ‘condición de catedrático’ a la que podían aspirar y acceder los profesores de Secundaria. No se trataba de una oposición sino de un concurso de acceso para los que tuvieran al menos ocho años de servicio, presentando una Memoria y defendiendo un tema elegido. Los viejos catedráticos veían este fácil sistema de acceso como ‘una gatera’ y, para colmo, a ellos se les ‘reconoce’ la condición de catedrático. ¡Vaya ironía! Tuve ocasión de conocer la indignación de aquellos compañeros catedráticos que lo consideraban un agravio. Durante mucho tiempo convivieron los catedráticos del antiguo cuerpo, a los que llamábamos ‘pata negra’ (no sé si aún queda alguno) y los profesores que obtuvieron la condición de catedráticos y que llegaron a ella de forma menos exigente. A esta nueva mezcla se le denomina ‘cuerpo de catedráticos de enseñanza secundaria’. En Castilla y León ha pasado mucho tiempo sin una nueva convocatoria de acceso a cátedras por lo que poco a poco está desapareciendo
este cuerpo.

En el escalafón o jerarquía del profesorado de enseñanza secundaria los catedráticos ocupan el puesto más alto. Ellos tienen el derecho y la obligación de desempeñar la jefatura de los departamentos didácticos de los institutos de enseñanza secundaria.

En un instituto son muy importantes los jefes de departamento por tres razones:
– Ellos son los que coordinan la elaboración y aplicación de las programaciones didácticas de su asignatura.
– También son los encargados de convocar y presidir las reuniones de su departamento y levantar acta.
– Por último, ellos forman parte de un órgano fundamental en la vida del centro: La Comisión de Coordinación Pedagógica. Esta CCP coordina las labores docentes del profesorado, tutores, actividades complementarias y extraescolares, etc. La CCP coordina la actividad lectiva del instituto.

Creo que es evidente que la figura del jefe de departamento es muy importante en un instituto. Si realmente queremos una enseñanza de calidad tienen que volver a los IES los catedráticos. Posiblemente será difícil conseguir aquellos ‘pata negra’ pero, al menos, los sucedáneos con ‘la condición de catedráticos’ de enseñanza secundaria deberían volver a llenar nuestros institutos.
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