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Líbranos de peste y males

Líbranos de peste y males

OPINIóN IR

24/08/2020 A A
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Líbranos de peste y males
Nos vemos de agosto en agosto, en el pueblo, aunque el cariño nos mantenga cerca todo el año. Su compañía siempre es agradable, motivadora, y cuando ha sido necesario, inspiradora, casi siempre certero el consejo. Tampoco es infalible y lo de modélico dependería del modelo que se escoja porque no se es la misma persona en el vermú que a la hora de barrer la plaza. De vez en cuando le cae un dardo por la espalda, como buen humano que vive entre humanos. Tiene un perro, que no le lleva un mendrugo de pan cada mañana, aunque sienta, tumba y hasta rueda obediente y felizmente. Hijo de ‘boomers’ emigrados a Bilbao, como tantos otros, tampoco es rico, ni mucho menos, su nobleza y su patromino no pasan de lo que se puede lograr con más diligencias que talento y suerte. No es abogado, pero este año se ha llevado el aplauso nacional seguido, con mucha pena y según él mismo cuenta, de «decepciones universales». Las campanas no repican por él, pero cada verano tiene unos minutos de gloria cuando la charanga le dedica su canción favorita, que todos coreamos como gozos seculares. Para él la novena no es otra cosa que el momento culmen del fútbol concretado en el escorzo miguelangelino de Zidane. La Historia tiene con él las mismas deudas que con todos los ánonimos que levantan sus muros y en el pueblo no creo que lleguemos a dedicarle nigún altar, aunque ya sabe lo que es salir en andas, con doloroso resultado. Claro que le he echado de menos este año, pero tocaba el retiro, que tampoco monte adentro, en su casa ya valía. Además, se puede considerar que hemos ayunado, a poco que se recuerde el banque de otros de años. De peregrino no tiene mucho, a él le gusta lo de ‘pisapraos’, ‘meaplayas’ y ‘robasetas’, aunque ahora tenga estos títulos en suspenso. Unos cuantos lo elevamos a los cielos en vida desde antes de que la responsabilidad se equipara con la santidad –en su caso, para el resto se habla de heroicidad–.

Ojála podamos vernos pronto.
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