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Las Singer echan humo

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Engracia, de Las Salas, la más anciana de las participantes en este proyecto solidario de diversos municipios de la Montaña Oriental leonesa. Ampliar imagen Engracia, de Las Salas, la más anciana de las participantes en este proyecto solidario de diversos municipios de la Montaña Oriental leonesa.
Fulgencio Fernández | 18/05/2020 A A
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Las Singer echan humo
Sociedad Veinte vecinos del pequeño municipio de Crémenes se sumaron a la iniciativa ‘Mascarillas en red’ y aportaron 2600 mascarillas. 20 historias de solidaridad
Una frase podría ser el denominador común de los veinte vecinos (19 mujeres y un hombre) del municipio de Crémenes que se sumaron a la iniciativa «Mascarillas en Red’ de la Montaña Oriental. «Nos llegó la idea y no hay nada que pensar, lo que hace falta es ponerse a coser, que la necesidad era mucha».

Y así fueron sumando sus manos, sus máquinas de coser, sus dedales y su voluntad gente muy diversa, Yeni y su madre Ana, Engracia, Enedina, Nati y Sonia en Las Salas; Inma, en Crémenes; Tere y Justi en Villayandre; Candelas, en Corniero; Marisa, Mari Domi, Carmen, Gelines y Milagros en Aleje y Suri, Lidia, Mari Carmen, Pili y Arkaitz en Lois... manos de las que salieron otras 2.600 mascarillas para ese proyecto solidario.

Recuerda Yeni que les llegó la idea que había partido de Omar el de Maraña y no dudaron ni un segundo. «Nos trajeron el material y nos pusimos mi madre, Ana, y yo. Yo hacía la primera fase y a la hora de los remates ya se sumaba ella, que es más curiosa, bueno es quien me ha enseñado a mí». No tiene ninguna duda de que «en una situación parecida, que ojalá no se de nunca, lo volvería a hacer, sin dudar. Es muy bueno ser solidario y, además, te sientes útil, sabes que has aportado tu granito de arena».

Arkaitz acababa de llegar a Lois desde Barcelona, para quedarse aquí... y llegó la pandemia. «Escuché la idea que había en la comarca y como siempre he vivido solo soy bastante manitas y me sumé. Coordinado con mi vecina Suri fuimos haciendo mascarillas, no se me daba mal, es una tela que se trabaja muy bien».

Muchas historias parecidas, entre las que se podría destacar la de Engracia, de 89 años, hermana del recordado Tachuelas, que no dudó en engrasar la histórica Sínger que había traído su hermana de Madrid, «hace muchos años, le costó 5 duros el porte».

Y la buena mujer se hace la misma pregunta. «Los que hemos visto mucho sabemos que entre todos se sacan las cosas adelante».

Como han hecho estos 20 vecinos.
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