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La muerte se avisa en el BOE

La muerte se avisa en el BOE

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Del urogallo cantábrico, al margen de su belleza, siempre se ha dicho que su presencia en un bosque es sinónimo de buena salud del mismo. Ampliar imagen Del urogallo cantábrico, al margen de su belleza, siempre se ha dicho que su presencia en un bosque es sinónimo de buena salud del mismo.
Fulgencio Fernández | 20/10/2018 A A
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La muerte se avisa en el BOE
Naturaleza El urogallo cantábrico es una de las siete especies vivas que el Boletín Oficial del Estado del pasado día 17 declaraba oficialmente en "situación crítica", es decir, que corren más que serio peligro de desaparición
El Boletín Oficial del Estado siempre nos ha parecido al común de los mortales algo sin vida, una sucesión de acuerdos, leyes, números, desahucios y, en el mejor de los casos, subvenciones.

Pero sus páginas deparan muchas veces sorpresas. Muchas veces esas sorpresas son tremendamente tristes, como acaba de ocurrir en las páginas del correspondiente al pasado día 17 de octubre, el miércoles, en el que se recoge una orden «por la que se declara la situación crítica de Cistus heterophyllus carthaginensis, Lanius minor, Margaritifera auricularia, Marmaronetta angustirostris, Mustela lutreola, Pinna nobilis y Tetrao urogallus cantabricus en España, y se declaran de interés general las obras y proyectos encaminados a la recuperación de dichos taxones».

El BOE del pasado día 17 declaraba la "situación crítica" de 7 especies, una de ellas el urogallo cantábrico Es decir, en cristiano, que junto a otros seis se declara que ingresa en la UVI, en estado crítico, nuestro urogallo cantábrico, una de las joyas de nuestros bosques y uno de sus habitantes más bellos. Los otros nombres envueltos en latinajos son especies como la jara de Cartagena (Cistus heterophyllus subsp. carthaginensis), el alcaudón chico (Lanius minor), la margaritona o náyade auriculada (Margaritifera auricularia), la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris), el visón europeo (Mustela lutreola), la nacra común (Pinna nobilis) y el ya citado urogallo cantábrico (Tetrao urogallus cantabricus).

¿Qué supone la publicación de esta declaración? La verdad es que los naturalistas no se muestran muy optimistas pues, recuerdan, «no supone ninguna garantía para la supervivencia del urogallo y el resto de especies pero hay un punto de esperanza pues declara de interés general las obras y proyectos encaminados a la recuperación de las poblaciones».

No es tan pesimista el secretario general de WWF, una de las organizaciones que más viene trabajando por la conservación de las especies, Juan Carlos del Olmo, que sí celebra la publicación de la orden por entender que es una paso «muy importante y una resolución que los conservacionistas llevábamos esperando desde hace varios meses».

WWF señala que "en los casos del visón y el urogallo están ya el límite de la extinción" Y a la hora de analizar la lista de especies a las que se protege, Juan Carlos del Olmo, fija su mirada en la que más afecta a los leoneses, el urogallo cantábrico, y también del visón europeo, de los que afirma que «la actuación con ellos es de urgente necesidad, estamos hablando de dos especies en las que sus poblaciones en estos momentos no llega a los quinientos ejemplares, se podría decir sin alarmismos que están al límite de la extinción. Y en el caso del visón ni tan siquiera tenemos un censo al que agarrarnos».

A los leoneses —y asturianos— por desgracia no puede pillarnos por sorpresa pues un biólogo de esta tierra, Manuel Ángel González, Manu Masquepájaros —que lleva mucho tiempo trabajando en este campo, ha hecho su tesis sobre el urogallo y hasta un documental en el que se avisa de esta situación— ya apuntaba esta situación, a la que ahora se pone nombre: crítica.

En este documental titulado ‘El secreto del bosque: memorias del urogallo’, González ya decía que «analizo, desde la máxima objetividad posible el pasado, presente y futuro del urogallo cantábrico con unas imágenes nunca antes publicadas de urogallos cantábricos en libertad, unas imágenes que pese a su baja calidad poseen un gran valor testimonial de lo que fueron tiempos mejores para el urogallo cantábrico», y las cifras que aparecen en el documental son efectivamente preocupantes.

El declive de la especie ya comenzó en 1975, según avisó Javier Castroviejo, y ha continuadoPero es una historia que viene de lejos. Recuerda González que «el declive del urogallo cantábrico fue descrito por primera vez en 1975 por el biólogo y gran estudioso de la fauna ibérica, Javier Castroviejo, y ha continuado desde entonces. La falta de hábitat y la fragmentación del mismo han sido identificadas como factores clave que subyacen a ese declive». Se fueron añadiendo otros factores, que se sumaron a ‘males anteriores, como el furtivismo, cuando se pudo de moda en muchas «casas de ricos» tener un urogallo disecado en el salón. «Hoy puede parecer hasta una horterada, pero hizo mucho daño».

Señala Manuel González que «en los años 80 se hizo el primer censo y se contabilizaron 582 machos en toda la cordillera cantábrica en un total de 334 cantaderos. En la actualidad se calcula que se han quedado entre 200 a 300 machos».

Cierto es que hubo iniciativas, como el proyecto Life+Urogallo cantábrico, en el que se depositaron muchas esperanzas.

En 2016 escribía Manuel González: «Parece que se va agotando el tiempo para la mayor de las gallináceas española».

No parecieron hacerle mucho caso entonces... pero lo peor es cuando llegan las respuestas a través del Boletín Oficial del Estado: «Especie en estado crítico».
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