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La Catedral nombra canónigo a La Roca

La Catedral nombra canónigo a La Roca

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Moisés Vega, La Roca de Cistierna, sumó un nuevo corro en León que traía bajo el brazo un premio añadido, la séptima Liga consecutiva para él.  | SAÚL ARÉN Ampliar imagen Moisés Vega, La Roca de Cistierna, sumó un nuevo corro en León que traía bajo el brazo un premio añadido, la séptima Liga consecutiva para él. | SAÚL ARÉN
Fulgencio Fernández | 06/10/2021 A A
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La Catedral nombra canónigo a La Roca
Lucha Leonesa Moisés gana el corro de San Froilán y con él su séptima Liga;El Hombre Tranquilo, La Perla y Tomasuco, los otros campeones
No habría tenido perdón de Dios que, a la sombra de la Catedral, el cielo hubiera estropeado una de las más bellas estampas de la temporada —si no la más bella—con la joya de nuestro patrimonio como telón de fondo de las evoluciones de los luchadores. No se le podría perdonar que la lluvia nos hubiera robado esta jornada en este lugar para llevarnos a un triste pabellón cubierto. Aunque, todo hay que decirlo, ya hacía frío hacia el final del corro, después de las ocho de la tarde.

Se celebró en la plaza de la Catedral. En el centro de la ciudad, lo que propicia que muchos paisanos y visitantes que disfrutan de San Froilán, que pasean por la calle Ancha y aledaños, se sumen a las gradas y a la llamada de los viejos aluches. Así en las gradas los clásicos de este deporte van explicando a los ‘debutantes’ mañas, tretas, ritos e historias.

En lo deportivo los clásicos explicaban a los turistas que era en medios donde la Catedral se jugaba tener un nuevo canónigo, que a su sombra se podría proclamar un nuevo campeón, Moisés, si no lo impedía Adri, el de la Sobarriba, que también estaría de celebración pues en esta comarca la fiesta de los pendones y los carros son asunto verdaderamente mayor.

Necesitaba Adri que Moisés no llegara a la final —si lo hacía ya era Campeón—y el sorteo quiso que él no lo pudiera impedir pues el sorteo quiso que sólo se pudieran ver en la final pues iban «por distinto carril».
Libró Moisés la fase previa y quiso el destino que el camino a la final fuera ‘sin salir de casa’, con dos luchadores de Cistierna, como él. Primero con su presidente, Sergio González, uno de los luchadores que más caídas le da —le sobra calidad al Ingeniero—pero nunca logra rematar y ganarle el combate. Lo volvió a hacer pero en la caída que le dio ayer el desenlace se produjo fuera de los límites y la caída no le sirvió (el único pero de este corro es que suele ser pequeño el círculo, que es cuadrado). Pasó La Roca y lo hizo después con Samuel, a quien tiene comida la moral y, una vez más, nada pudo hacer. Ya estaba La Roca en la final. Ya era el Campeón de Liga. Ya tiene siete títulos de esta competición. Pero faltaba la final y quería ‘rematar’.

También Adri se metió en la final. Hizo su parte después de vencer a un Chelín que se le adelantó; a Carlos, el de Velilla de la Reina y de una semifinal tremenda con Diego Arce, de esas que sí se pueden llamar a cara de perro porque lo fue, con cadriladas, rodillín, salidas del círculo cuadrado... ganó Adri y Arce lo pagó caro en la lucha por la tercera plaza, a la que llegó extenuado.

Allí estaba la final. Del doblete para Moi. De alivio si se la llevaba para Adri. Pero La Roca estaba en roca. Se le adelantó Adri con una entera y respondió con otra en 3 segundos. Vinieron después unos segundos de ataque y contrataque, maña y falseo, que la afición premió con una cerrada ovación pese a no haber caída. Y al agarrarse... Moisés remató con un rodillín, que no todo es cadera . Así se es campeón.

Antes de la noticia de la tarde se había producido la ‘no noticia’, que Víctor Llamazares, El Hombre Tranquilo de Valderrueda, ganara un nuevo corro, la liga ya hace semanas que la ganó. Se vio en la final con su ‘verdugo’ en Villamoros, el chavalín David Riaño, y pareció dejarle claro pronto aquello de «una y no más». Primero una cadrilada y después otra entera para que David no olvide que el que gana el pecho tiene más de medio camino hecho.

Y si antes de la noticia hubo ‘no noticia’ después, en semipesados, ya había noticia en la presentación pues Tomasuco se fue a pesados, a probarse después de ganar la Liga.

Entre los que quedaron había dos a los que miraban los aficionados: Rubo y Rodri; aunque Unai avisó de que está ahí, haciendo una gran temporada y dejó a Liquete en el camino a las primeras de cambio, con un cruce muy bello preludio de otras mañas de calidad, como un tranque a Sansón en la lucha por la tercera plaza.
Pero fueron Rubo y La Perla unos finalistas que llegaron con ‘credenciales’ de buenos combates previos, con un sobaquillo de La Perla a Sansón de esos que dejan claro que hay mucha calidad dentro. Y unos minutos después confirmó que estaba ‘en auténtica perla’ en una final con Rubo que despachó con mucha solvencia, con una dedilla de escuela y una media vuelta en la que se mostró muy veloz pues según la fue a sacar Rubo quiso trancar... pero no llegó... La Perla, ya se sabe.

Y en pesados buscaba Tomasuco esa ley no escrita de que quien sube a pesados desde ‘semis’ gana el corro. Y lo ganó. E impresionó. Se cruzó con el campeón de pesados, Pedro, y realizó un combate solvente, con una entera para enmarcar en la que desencadenó una cadrilada, que le aguantó, otra cadrilada, que le aguantó otra vez Pedro, pero Uco remató con una media vuelta sin dejarle respirar.

Solucionó Tomasuco la semifinal ante Jesús Quiñones con oficio y en la final le esperaba un problema, los 129 kilos de su rival, Víctor Javier Hernández, aunque ‘el canario’ al agarrarse ya hacía gestos de no verlo nada claro Y no le faltaba razón pues Tomasuco volvió a poner sobre las colchonetas la cantidad de recursos que tiene: primero un garabito ‘para no reventarse’ y después mover a Víctor hasta que se cayera de maduro.

Y cayó. Y nuevo corro en pesados y el trofeo a manos de la hermana pequeña, que le sigue con la misma pasión que seguía él a David. Buena despedida para el soldado, que es capitán general en lucha.

Ya es de noche. Noche fría, que el cielo cobra el cielo cobra el peaje de la impagable estampa que cada año la Catedral de regala a la lucha. Y eso que los dos son de León, la Catedral y la lucha.
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