Publicidad
La añorada visión de un mundo que se nos escapa

La añorada visión de un mundo que se nos escapa

CULTURAS IR

Un ejemplo del buen hacer artístico del pintor asturiano Luis Azón, que expone en Sharon Art. | VICENTE GARCÍA Ampliar imagen Un ejemplo del buen hacer artístico del pintor asturiano Luis Azón, que expone en Sharon Art. | VICENTE GARCÍA
Vicente García | 07/04/2021 A A
Imprimir
La añorada visión de un mundo que se nos escapa
Arte Luis Azón lleva a la galería Sharon Art sus coloristas pinturas que son el reflejo de la relación entre personas y del vínculo de éstas con las máquinas
'Pandemia punto cero’ es el título de la exposición que se verá en la galería de arte Sharon Art hasta el día 15 de abril y en ella el artista asturiano Luis Azón presenta una visión particular de un mundo del pasado lleno de acción, de color, de luz, de movimiento, como una forma de combatir la oscuridad, la quietud, y toda la negatividad que ha supuesto para el mundo actual la pandemia que nos asola.

Luis Azón se centra en ambientes del siglo pasado relacionados con las máquinas, pero sin que apenas se las vea, solamente en ciertos casos un trozo de vehículo puede distinguirse o bien como fondo, porque lo importante son las personas y su actitud ante la vida.

Las imágenes se centran en dos temas especialmente que son los que dan vida a toda la exposición: la relación de las personas con sus máquinas, y el descanso y relax de las personas, que son el eje y el centro de cada una de las obras.

Las máquinas son todas aquellas que se pueden mover por tierra, mar y aire, pero sobre todo la velocidad, el ruido y la libertad, el aire libre. Pilotos de aviones, aviadores y aviadoras que muestran la aventura del vuelo y los rostros de aquellos que lo disfrutan o colaboran en su funcionamiento. Las motos y los coches de carreras con sus pilotos, sobre todo los rostros de aquellos que los conducen, y por último los barcos y esa felicidad y alegría que da ir por el mar sin cortapisas.

Más reposado, pero siempre al aire libre las caras de espectadores, de personas disfrutando de un espectáculo o una merienda campestre, que también en tiempos de confinamiento pudo ser un escape a ese encierro tan pesado.

La pandemia ha paralizado proyectos y trabajos que llevan relaciones personales, como los cursos y talleres, sobre todo su atelier, pero no han podido detener su creatividad y por ello ha retomado el trabajo dirigiéndolo a todo aquello que es lo contrario de lo que se está viviendo.

Sus obras tienen un estilo especial, con un dibujo exacto sobre el que va trazando sus pinceladas que lo reafirman dando color, aunque a veces ese pincel se va en alguna parte y en otras deja la pintura caer en chorretes, sobre todo en los fondos, todo ello con unos colores que recuerdan las experiencias que se llevaron a cabo con las emulsiones cinematográficas en los tiempos coincidentes con aquellos momentos que el autor desea reflejar.

Los retratos son la base de su trabajo, tanto individuales como en grupo, porque Luis Azón es un gran pintor de caras y de figuras con todas las características clave de aquello que desea plasmar, como hizo en ocasiones anteriores con sus músicos de jazz, aunque en esta ocasión busca ambientes más abiertos y luminosos.

Sin embargo hay un cuadro que se diferencia de los demás y se trata de tres niños jugando con un coche, en el que se ve completamente el vehículo así como sus caras de felicidad y alegría, como si fuera un homenaje a todos los pequeños que han sufrido mucho más la pandemia al estar confinados sin entender muchas veces el por qué.

Su pintura es un faro de luz en estos momentos de tinieblas y pueden contemplarse en la galería Sharon Art hasta el día 15 de abril.
Volver arriba
Newsletter