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Inciuden

Inciuden

OPINIóN IR

21/04/2019 A A
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Inciuden
El Inciuden no existe, pero es la fusión metafórica de dos empeños relevantes con los que Zapatero trató de ayudar a su provincia. Cuando era jefe del gobierno y cuando sabía muy bien que la tierra leonesa iba camino de una decadencia inexorable. Con el fin anunciado de las minas, y con la melancolía de las gentes rondando pueblos y ciudades, biografías y memorias. Había que hacer algo.

Entonces no entendimos bien lo que proponían los hombres de ZP. Como mucho, nos pareció un remedo muy menor ante la catástrofe que se avecinaba. Pero no mucho más podía hacer el gobierno entonces, aparte de convertir a la ciudad de León en la capital nacional de la notificación de las multas de tráfico, lo que es otro pellizco administrativo a resaltar, aunque no sean precisamente buenas las noticias que se comunican desde la capital del viejo reino.

No lo entendimos bien porque nos parecía que uno y otro invento, el Incibe en León (antes llamado Inteco) y la Ciuden en Ponferrada, parecían leves paños calientes para una provincia llamada a protagonizar la desertización del noroeste, junto con sus hermanas en la aflicción Lugo, Orense y Zamora. De una parte el mundo gallego más rural, y de la otra el mundo leonés que no tuvo suerte cuando se crearon las autonomías. Cuando León, el origen de España y Portugal, fue la única región histórica castigada a no tener autogobierno, lo que no deja de ser curioso. Puro sarcasmo cántabro-riojano.

Las cosas siguen oscuras. Porque ver las estadísticas demográficas y llorar viene a ser todo uno. Pero parece que algo está cambiando. Y es que los empresarios, hartos de consternaciones inútiles, se han lanzado a la lucha. Grandes o pequeños y en infinidad de sectores, están construyendo muchas cosas en León. Más de las que parece. En los mundos modernísimos de la distribución, el vidrio, el metal, la farmacia, el turismo de calidad, etc. Dejando atrás las inútiles jeremíadas y llantinas ante los tinglados carboneros en ruinas.

Y ahí también empieza a relucir con más fuerza Inciuden, el compromiso de Zapatero para la lenta resurrección de una provincia que, por otra parte, siempre estuvo viva, no solo hermosa, histórica e infinita. El Incibe está firme en la vanguardia de la ciberseguridad, algo que impone mucho. Y será cada día más crucial, ya lo es. Y la más humilde Ciuden en el Bierzo, es el nexo entre el mundo energético que se fue y cuya memoria honramos, y la investigación de lo industrial, extractivo y nuevo. Hay partido.
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