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Habemus episcopum

Habemus episcopum

OPINIóN IR

22/07/2020 A A
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Habemus episcopum
El 15 de mayo de 2019 nos pillaba a contrapié la muerte repentina del obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, a causa de un infarto. 62 años tenía. Y, el pasado 8 de junio –más de un año y dos meses después–, la Santa Sede hacía público que el papa había nombrado prelado asturicense a Jesús Fernández, obispo auxiliar de Santiago de Compostela –así se lo comunicó la Nunciatura Apostólica a la Conferencia Episcopal–; para alivio, supongo, de José Luis Castro, vicario general cuando falleció Menéndez, y a quien el consejo de consultores eligió administrador diocesano, encargado de regir la diócesis durante el periodo de sede vacante.

Así, por fin, ‘habemus episcopum’. Llega a Astorga un paisano nuestro, nacido y crecido en la diócesis hermana de León –en la que fue, entre otras cosas, vicario general–, con la experiencia episcopal de estos últimos seis años largos en Santiago; y de quien te puedo decir que, siempre que acudí a él, no solo encontré su puerta abierta, sino, además, cercanía y buena voluntad.

Es la asturicense una diócesis histórica. De ella se tiene constancia ya a mediados del siglo III gracias al documento más antiguo que se conserva sobre el Cristianismo en Hispania: una carta que el obispo de Cartago, san Cipriano –y otros 36 más, reunidos en concilio en el año 254, precisamente en Cartago–, dirige a los fieles de León-Astorga –entonces unidas– y Mérida a propósito de un conflicto entre obispos en el contexto de la persecución de Decio contra los cristianos. Y, tras siglos de avatares, el sábado pasado –con el inicio de su ministerio episcopal– Jesús Fernández ha comenzado a escribir un nuevo capítulo de su historia, en un momento en el que la Iglesia no puede vivir ajena, ni a la sociedad de la que forma parte, ni a los tiempos que corren. Será un buen obispo; estoy convencido. Su lema episcopal, ‘Evangelizare pauperibus’ –‘Evangelizar a los pobres’–, o su apuesta por una mayor implicación del laicado, son una excelente declaración de intenciones.
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