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Esclavos de sus palabras

Esclavos de sus palabras

CASO CARRASCO IR

Una de las testigos durante su declaración. | POOL EFE / J. CASARES Ampliar imagen Una de las testigos durante su declaración. | POOL EFE / J. CASARES
D.L. Mirantes | 22/02/2016 A A
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Esclavos de sus palabras
Los discursos Los archivos guardarán para las posteridad las expresiones que más han llamado la atención en las horas y horas de la vista oral
En las horas y horas de interrogatorios, alegatos, protestas o testimonios que se han podido escuchar durante el mes que ha durado la vista oral del juicio por el crimen de Carrasco en la Audiencia Provincial han quedado para el recuerdo expresiones que ocuparán un lugar prevalente en las hemerotecas. Cuando la herramienta con la que se trabaja –de una forma tan intensa además– es la palabra, es inevitable que, a veces, se rompa el mango. No obstante, como explica metafóricamente el académico Pérez Reverte, «lo importante es que el martillo clave clavos, no que tenga el mango de nácar». Ahora bien, hay que medir la fuerza y la dirección del golpe para evitar resbalar porque, en este caso, las palabras no se las lleva el viento, quedan recogidas en los archivos, como joyas en muchos casos, auténticas ‘perlas’ escogidas, que así define la Real Academia, «frase llamativa por desafortunada». Cabe matizar que no todas son desafortunadas, algunas incluso han sido proferidas con mucho tino.

En cualquier caso, las dotes oratorias de cuantos han pasado por la sala de vistas, bien en calidad de parte, bien en calidad de testigo o perito, han sido diversas, con ejemplos magistrales como el que profirió Ricardo Gavilanes en su alegato final hasta testigos incapaces de declarar por sus nervios.

José Ramón García

Abogado de Triana y Montserrat

–¿Usted conoce el Chealsea? –Sí. –¿Hay ‘cervecitas’ muy ricas? –Si ha ido, usted sabrá.

«Las cosas hay que admitirlas, como en el toreo, cuando uno hace una buena faena, se le fecilita (a Ricardo Gavilanes)»

«La Historia está llena de reyes como ‘El deseado’ que pasan de héroes a villanos; jueces estrella, estrellados...»

«Con un marrón de esta índole me voy a preocupar de tomar el anticonceptivo... con la que me espera en Villahierro...»

«Parece que en León, estas tierras frías producen muchos amores ocultos, pero no pasa nada, está en su libertad»

«A santo de qué le va a decir Triana a su madre, si están las tres en el ajo, que (Gago) es polícia, explíquenmelo»

«¿Y lo van a usar (el bolso) para el crimen e implicarse ambas (Raquel y Gago)? No pueden ser tan subnormales»

«Visto el trajín con el bolso, si lo habían tocado unos si lo tocaron otros, por qué no nos ilustra (Triana) cómo lo dejó»

«La han engañado (a Beatriz Llamas), si las fotos se las dio la Policía y no corresponden, pues la han engañado»

«¿Desde cúando las detenidas dan dos besos a los policías y les preguntan si van a volver al día siguiente?»

Pablo Antonio Martínez

Esposo de Montserrat y padre de Triana, ex inspector jefe de Astorga

«No conozco ni a Armando, ni a personas que regalen armas, lógicamente, si las hubiera conocido las hubiera detenido»

«Era un procedimiento de manual, de perros viejos, ganar la confianza, ver sus puntos débiles y proponer un trato para llevárselas al huerto y encontrar el arma»

Ana Isabel Llamazares

Amiga de Triana

«Tuvimos más relación cuando dejó (Triana) el trabajo, yo la acogí como a una hija, eramos amigas pero no como coleguis»

Marcos Martínez Barazón

Expresidente de la Diputación y vicepresidente con Carrasco

«Me parece una patraña terrible (el supuesto acoso de Carrasco a Triana), de lo más feo que he oído en mi vida»

Fermín Guerrero 

Defensa de Raquel Gago

«Ojalá todas las personas que conozco tuvieran la bondad de Raquel, y a Dios pongo por testigo»

Ante las alternativas del fiscal para calificar los hechos, «qué estamos ¿de rebajas?»

Carlos Rivera

Abogado de la acusación particular

"Hay que sacar de circulación a Montserrat, a Triana y a Gago por hacer algo que sólo las alimañas lo hacen»

«(Carrasco) mujer odiada, por ser inteligentísima en una ciudad provinciana mandada por hombres»

«No les viene (al jurado) a la cabeza la imagen del terrorista islamista remantando a su víctima»

Triana Martínez

Acusada

«Vi a mamá tirar el bolso y pensé que había pasado algo malo y que había cogido la pistola de mi padre»

Fiscal– ¿Por qué llevaban ese día esos bolsos? Triana– ¿Por qué este bolso me gusta mucho?

Fiscal– Tampoco hacía falta que se enterara su padre. Triana– Mi padre es policía. A lo mejor, sí que se enteraba...

«Probé si estaba abierto (el coche de Gago) cerré así el bolso y se lo dejé ‘metidín’ debajo del asiento»

«Me da mucha pena haber tenido que escuchar aquí a muchos de los testigos que han venido a decir mentiras»

Cipriano E. Martínez

Ex vicepresidente de la Diputación

«No era una relación cordial (con Carrasco), por temas de política. No nos dábamos besos, pero tampoco tortas»

Agente Policía Local

Participó en la detención

«Esa situación me parecía rocambolesca. Aparece otro señor que me dice que había visto en la pasarela como la mujer pegaba tres tiros y me lo escenifica. Alguien dice de repente que nos están grabando y pienso que puede ser una cámara oculta»

Beatriz Llamas

Abogada de la acusación particular

«Usted, como policía, si viene un senegalés de dos metros corriendo hacia usted, ¿tiene miedo? Sí, ¿no?»

«Ella ha venido (Raquel Gago) prácticamente todos los días vestida de oscuro como hoy, con rictus lánguido»

«En absoluto a mí, y mucho menos a mí, me importa la vida íntima ni de Triana, ni de Raquel, ni de la madre»

«Yo soy normal y no fumo porros»

Alfonso Santocildes

Inspector de Burgos

Según el agente, Montserrat les aseguró en Comisaría que «estaba harta de escuchar en los bares que había que contratar a un sicario para que acabar Carrasco, ‘esto lo hago yo y punto’»

«Estas señoras (Montserrat y Triana) son peligrosas con un arma encima, sin ese arma no son peligrosas»

Julio Mozo

Controlador de la ORA

«¡Joder, cuánto tarda esta tía!», afirma el testigo que exclamó Raquel Gago al ver que no volvía Triana

Elena Morandeira

Mujer del testigo clave, Pedro Mielgo

«Si es él (Pedro Mielgo) porque la palabra esa de un ‘momentico’, lo dice él, a parte de que está muy nervioso»

«Oigo como un petardo un ‘pum’ y miramos los dos para atrás y digo ‘ay, que se está cayendo la señora rubia (Isabel Carrasco) y nos quedamos petrificados en un lado no nos pilló»

Ricardo Gavilanes

Abogado de la acusación popular

«Fui campeón de judo, pero me gustaba sentarme en las piernas de mi madre. ¿Tengo algún trastorno?»
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