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Ella sola no se murió

Ella sola no se murió

A LA CONTRA IR

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| 03/10/2019 A A
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Ella sola no se murió
Ante situaciones como la que acaba de vivir la minería en León muchos se escudan en un tópico de esos que sólo es un tópico: «Entre todos la mataron y ellas sola se murió».

Mentira. En este caso ella no murió sola. La mataron y punto. Día a día. Partido a partido, que diría El Cholo pero estos partidos son otros.

Ella sola no murió.

Había carbón. Y lo hay.

Había mineros. Y los hay.

Había mercado, en parecidas condiciones al del carbón que llega al Musel de Gijón y caminaba ante nuestras narices riéndose a carcajadas.

Pero un día lejano de 1991 propiciaron un referéndum para cerrar en Sabero y cerraron sin cumplir ni una sola de las condiciones que pactaron, ni una sola de las promesas. Y no pasó nada.

Porque un día de 1992 un ministro presuntamente socialista no quiso recibir a los mineros que caminaron a Madrid y nadie se atrevió a escupirle la verdad de su mentira. Y no pasó nada.

Porque fue un escándalo lo de las subvenciones a la minería, en manos de sátrapas con colaboradores dentro del sistema. Y no pasó nada. Bueno sí, que cuando abandonaban el sistema pasaban a cobrar del sátrapa o del erario público las subvenciones que habían diseñado para minas tan exóticas como las de Oviedo.

Porque fue un escándalo cómo los fondos Miner marcharon por las alcantarillas o forraron de oro las paredes de edificios que hoy albergan la nada. Y no pasó nada. Bueno sí, algunos dejaron los edificios forrados en oro y se sientan en despachos con alfombra.

Y mil cosas más. Y no pasó nada.

Pero tópicos no. La mataron y punto. Y no pasó nada.
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