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El resto es silencio

El resto es silencio

OPINIóN IR

02/09/2021 A A
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El resto es silencio
Los cementerios guardan más secretos que la muerte. Bajo las lápidas no solo está la oscuridad de lo desconocido si no también el silencio arcilloso de lo enterrado. Los muertos hablan más que los vivos de nuestra historia que se escribe sobre todo en los huesos. Bien lo saben en los pueblos y así se lo contaron a los periodistas algunos vecinos de Villadangos del Páramo una vez surgida la polémica por la votación de su Junta Vecinal sobre el proyecto de exhumación de su fosa de la Guerra Civil. Había más de todo eso, de resguardar el sigilo masticable, que de un puñado de fachas enaltecidos en contra de encontrar a los vencidos aunque eso estropeara los titulares ansiosos de revanchismo y de bandos. Pero sucede que la política y el periodismo perdieron hace tiempo los grises y todo lo dibujan con la brocha gorda del enfrentamiento.

Había más de todo eso pero algo habría también de lo otro, digo yo, para que el vicepresidente de la Junta fuera hasta el municipio leonés para zanjar, nunca mejor dicho, la rebeldía. Llegó Francisco Igea como un valido barroco pero le faltaron alabarderos y pendones, le faltó llegar a caballo para hacer cumplir la ley con una sentencia ensayada: «La ley ni se discute ni se negocia». Y tampoco se vota. Ese fue el grave error de la Junta Vecinal, someter a referéndum el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. Y no hablaban a los reporteros de vencedores ni señalados, tampoco de nostálgicos totalitarios ni de fusiles ni muros que fueron paredones. Pero algo habría también de eso. Contaban bajito que la ampliación del proyecto de exhumación incluye parte del cementerio de infantes que esconde genealogía reservada, incluso impertinente. El resto es silencio del que protege la convivencia, que como decía la chilena Carla Guelfenbein «yo sé que el silencio, cuando no lo conoces, da miedo». Bien saben en los pueblos que del pasado se huye esperando y que nada hace más ruido que los muertos.
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