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El que no debe ser nombrado

El que no debe ser nombrado

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Khomchenovksy, durante su etapa en la Ponferradina. | C. SÁNCHEZ Ampliar imagen Khomchenovksy, durante su etapa en la Ponferradina. | C. SÁNCHEZ
| 24/09/2021 A A
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El que no debe ser nombrado
Opinión Por Alejandro Cardenal
Soy un miedica. No es mi defecto más desesperante, porque lo de no bajarme de la burra ni cuando la evidencia me está dando ostias en la cara también pone de los nervios a los que me rodean, pero mentiría si dijera que no me gustaría ser más valiente.

Lo de cagarme encima va desde estupideces como salir pitando de una terraza cuando se acerca una avispa en la mesa a no atreverme a dar un paso o embarcarme en una aventura si no lo tengo todo bajo control. Es algo superior a mí, y cuando intento fingir que mis preocupaciones e inseguridades no son para tanto, el bienestar es fugaz.

Porque lo de mirar para otro lado esperando que el monstruo del armario se vaya por sí mismo, como solución es bastante regulera. En general el método Harry Potter de evitar mis miedos como se evitaba mencionar a ‘El-que-no-debe-ser-nombrado’ funciona entre mal y muy mal, así que seguramente mi mayor virtud sea haber aprendido a convivir con ellos.

Eso está haciendo la Deportiva. Aunque hayan pasado cinco años del último descenso, la forma en la que el club volvió a la división de bronce justo cuando se había hecho una decidida apuesta por luchar por algo más que la permanencia sigue sobrevolando El Toralín en cada mercado de fichajes, en cada pretemporada, en cada mala racha.

Lo de aprender de los errores y no tropezar dos veces en la misma piedra está de fábula, pero no debe impedir, aún con los pies en el suelo, ser ambicioso.

Por eso creo que el fichaje de Enrich es una forma de pasar página, un ‘boom’ que entierra definitivamente el trauma Komchenovskyy. El ucraniano llegó al Bierzo después de haber jugado la previa de la Europa League, pero su paupérrimo papel posterior lo convirtió en el particular ‘El-que-no-debe-ser-nombrado’ de la Deportiva, haciendo que durante mucho tiempo se huyese de ‘estrellitas’.

En poco o nada se parecen el ariete y el extremo. Si bien a Enrich siempre le perseguirá la sombra de su pasado, su rendimiento ha sido altísimo en Primera y, esta vez sí, apunta a dar un salto de calidad muy importante.
La Deportiva ha superado a sus miedos, nos toca a los demás enfrentarnos a los nuestros.
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