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El confinamiento reaviva el interés por la vivienda rural en León

El confinamiento reaviva el interés por la vivienda rural en León

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La inmobiliaria León de Pueblo cuenta con inmuebles en prácticamente la mitad de la provincia. | MAURICIO PEÑA Ampliar imagen La inmobiliaria León de Pueblo cuenta con inmuebles en prácticamente la mitad de la provincia. | MAURICIO PEÑA
D.L.M. | 21/06/2020 A A
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El confinamiento reaviva el interés por la vivienda rural en León
Inmobiliario La cuarentena impulsa la demanda de casas amplias y con terreno en los pueblos
Las restricciones a la movilidad han hecho a miles de leoneses y de españoles que residen en núcleos urbanos replantearse los espacios en los que pasan más tiempo a lo largo de su vida. Tras más de 40 días sin apenas poder abandonar el hogar la sensación de que las paredes se caen encima es habitual. El confinamiento por el coronavirus o Covid-19 ha provocado el rediseño exprés de muchos hogares con exigencias de lugares para el teletrabajo, las clases con los niños o la práctica de ejercicio. Además de los inconvenientes producidos por los ruidos, los mayores riesgos de los espacios comunes o, incluso, la ausencia de vistas. Por todos estos motivos, el confinamiento ha reavivado el interés por la vivienda rural, como reconocen desde la inmobiliaria especializada León de Pueblo, con más de dos décadas de experiencia en la compra-venta de viviendas y solares en cada comarca de la provincia.

Como explica la gerente de la inmobiliaria, Verónica Deville-Bellechasse, tanto durante el confinamiento, a través de los canales telemáticos, como desde la reapertura de la oficina de la avenida José Aguado en la fase 1 —adaptada a las exigencias sanitarias—, han detectado un mayor interés por casas en los pueblos de León, especialmente como segunda residencia, incluso, en la categoría de refugios. «Todos piden terreno», concreta Deville-Bellechasse. Han tenido consultas incluso de gente del alfoz de la capital leonesa que buscan «más naturaleza». Reconoce que no sabían «cómo iba a reaccionar el mercado», pero están recibiendo muchas consultas, hasta de otras provincias, especialmente de Madrid. «Preguntan por los kilómetros, si tienen taller, garaje, los atractivos de la zona…», señala la agente. También han detectado «más urgencia» en los clientes y creen que puede haber ayudado a que algunos posibles compradores den el paso «de una idea perdida a una decisión firme». Pero todos quieren casas con terreno, mínimo un patio, muchos piden un huerto, pero siempre que sean espaciosas. Las consultas sobre solares para construir «la casa de tus sueños» también han aumentado. No obstante, solo en su página web León de Pueblo oferta 647 casas y 122 fincas y solares. En cuanto a la zona, hay demanda de montaña, secano y ribera, aunque la «estrella» es el bajo Torío, en gran medida por la disponibilidad del servicio de Feve, aunque desde las administraciones no se impulse como esperarían los vecinos de la zona. Las consultas sobre servicios también están a la orden del día, especialmente la disponibilidad de conexión a Internet o si llega algún autobús. Para no dejarse nada en el tintero, establecer perfiles y ajustarlos a su oferta, León de Pueblo también realiza un cuestionario a los clientes que les permita «dar con la casa ideal».

Mucha gente se está replanteando otra forma de vivir el día a día o los periodos de descanso La venta de construcciones típicas —en unos casos para rehabilitar, aunque también dispuestas para entrar a vivir— es el punto fuerte de la inmobiliaria. «Es nuestra idea, sabemos que es romántica», matiza Verónica Deville-Bellechasse. La propia inmobiliaria se encarga de realizar el reportaje fotográfico de cada casa. Se encarga Dario Villanueva, que es quien pasa días sobre el terreno en las comarcas leonesas, haciendo de su pasión la forma de ganarse el sustento, además de contribuir a «traer gente a la provincia», como apunta Verónica. Las visitas se preparan y se ofrecen alternativas de reformas o pequeñas modificaciones para ayudar al cliente si no es capaz de visualizar el potencial del espacio. «Es una satisfacción», aseguran, «y más ahora que mucha gente se está replanteando otra forma de vivir el día a día o los periodos de descanso».

Por el momento continúan respondiendo emails y solicitudes de información recibidas en estos meses de estado de alarma, a la espera de que se retiren completamente las restricciones a la movilidad avanzar con las visitas pendientes, siempre con todas las garantías higiénicas y sanitarias. “Estamos en la mejora época para visitar casas de pueblo”, por lo que esperan que se materialicen un buen número de operaciones en marcha. Pero si la primavera ayuda, también lo ha hecho la cuarentena. «Se han llegado a dar señales, de casas ya visitadas, algunos se han decidido, otros siguen buscando para dar una sorpresa a los hijos y algunos la quieren ahora para pasar tiempo con los nietos», enumeran. Así, cuentan con contratos con precios valorados a la espera de su resolución y algunos han dado la señal desde el confinamiento.

Más allá del negocio, muestran también su orgullo por aportar su granito de arena a la lucha contra la despoblación en la provincia. Mantener en servicios las casas que puedan ser completamente reabiertas es una de sus recomendaciones a los propietarios y la llegada de nuevos vecinos, aunque no estén todo el año, siempre es un paso adelante frente al declive poblacional o, al menos, evita un nuevo paso atrás.

Pese a todo ello, Verónica Deville-Bellechasse muestra cautela sobre el efecto del confinamiento en el repunte del interés por la vivienda rural. Los trámites administrativos son muy complejos cuando se trata de viviendas incluso centenarias de las que, en ocasiones, no están documentadas en los registros oficiales. Su experiencia en la gestión y tramitación de todos estos procesos —la parte menos romántica, pero también muy satisfactoria y, sobre todo, necesaria— les permite agilizar plazos. Sin embargo, calculan que hasta finales de año no podrán lanzar conclusiones firmes sobre el aumento o no de la compra-venta de vivienda rural por el confinamiento. En cualquier caso, el mayor interés es un primer síntoma.
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