Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Publicidad

Del "pinta bien" y "buena música" al "uf, los más votados"

Del "pinta bien" y "buena música" al "uf, los más votados"

ELECCIONES IR

José Antonio Díez celebra con su equipo la victoria final; sus hijos José y María fueron quienes mejor llevaban las cuentas de los recuentos de mesas. | SAÚL ARÉN Ampliar imagen José Antonio Díez celebra con su equipo la victoria final; sus hijos José y María fueron quienes mejor llevaban las cuentas de los recuentos de mesas. | SAÚL ARÉN
Fulgencio Fernández | 27/05/2019 A A
Imprimir
Del "pinta bien" y "buena música" al "uf, los más votados"
Reacciones Las sensaciones en la capital, basadas en ser los más votados, se unían con algunas alegrías "muy simbólicas" en la provincia
Ya les advierto de que en los entrecomillados, las frases de los protagonistas, tampoco va a encontrar nada que no imaginara, como en el túnel de vestuarios de un partido de fútbol. Pero son los protagonistas y dejaron frases como tales. «El Partido Socialista ha ganado las elecciones en León» fueron las primeras del candidato ganador en votos, José Antonio Díez, aunque empatados en número de concejales, con nueve.

Añadió que «los leoneses han pedido un cambio y espero altura de miras del resto de los partidos», dio las gracias a todos —también al resto de los partidos que obtuvieron representación municipal aunque se le olvidó el nombre de la representante de Vox, Olga García—  y no ocultó sus preferencias después de estos resultadosera «gobernar en minoría; una situación que te obliga a negociar y llegar a acuerdos con todos».

Eran unas palabras que llegaban después de unos momentos tensos. En el ‘búnker 2’ de la sede seguían los resultados, llevaba el PSOE 400 votos de ventaja y «rezaban» por acabar como la fuerza más votada».

- ¿Llega lo de Pola?; insistían. 
- En Pola ganamos, perdió Paco (Castañón); les decían pero era un malentendido, Pola era el único interventor que faltaba por mandar los datos, desde La Palomera. Al fin suena un wasap, José Antonio Díez mira casi temeroso, pero sus hijos María y José, que le rodeaban, ya lo habían visto: «Ganamos por 500 al 97,53%». Los asistentes sueltan adrenalina con un aplauso cerrado, Canuria grita «alcalde, alcalde»; el aludido se funde en un abrazo con su mujer, Mery, y se acuerda de su madre Carmen, a la que los nervios impiden estar allí. Después llegan los besos a todos y la rueda de prensa, la de las frases entrecomilladas, seguramente no se pueda decir otra cosa.

Era el final de una noche larga. Atravesada con resultados de Europeas, el pactómetro de Ferreras de fondo, los medios locales dando datos, momentos en los que se llega a decir que el PSOE se acerca a los 12 concejales. Le insisten a Díez en las valoraciones, se encastilla: «Prudencia, por favor, esperad»; aunque la cara que muestra no es ésa por la que le echan la bronca habitualmente «por algo soso».

Fueron horas largas y variadas. A primera hora sólo paseaba por allí un histórico al que los jóvenes no reconocían, Jaime González, ex vicepresidente de la Junta con Demetrio MadridNuria Rubio es la alegría de la huerta, «que no os falte de comer, que los de Laciana somos muy de comer», pero las empanadas las había traído el eficaz Pellitero, que después desapareció. Pronto llega Francisco Fernández, que va y viene, saluda. A María Rodríguez no hay quien le arranque una sonrisa; «que luego la interpretan».

En la espera de los resultados de León capital se van colando abrazos de los que llegan. Una candidata de un ayuntamiento grande no lo oculta: «Quiero gobernar, por favor». Como no oculta José Antonio Díez una curiosa contrariedad al mirar al móvil que suena: «¡Joder, Zapatero!». Después confesó que era el único que le  había llamado, de sus rivales nada sabía.

En la paz de la espera se cuelan de vez en cuando voces. Se abre la puerta de otro búnker: «¿Qué pasa, qué pasa?»-

- Hemos ganado en Valencia a Majo.

El claro «¡ostia!» se escucha antes de cerrar la puerta. Y después Pola (de Gordón), Villaquilambre, Villablino... más celebraciones. Paco Fernández va y viene, saluda, llega mucha gente, de históricos como Lani Palomo o Tacho Getino al pedáneo de Pinilla de la Valdería, hijo del Tío Kico, que vivió 111 años.

Aquello que empezó con el «pinta bien» de Fernández y «tiene buena música de Rubio» desembocó en  el «uf, la victoria por 400 votos» final.

Es la una de la madrugada. Cendón hace repaso de éxitos locales, provinciales, regionales, europeos... Más comillas, os las evito, fundamentalmente «es una victoria histórica».
¿Y la Diputación? Están calculando.  
Volver arriba
Newsletter