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Corro Provincial en Villacelama: "Esto son cosas de los demonios"

Corro Provincial en Villacelama: "Esto son cosas de los demonios"

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Fulgencio Fernández | 03/11/2019 A A
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Corro Provincial en Villacelama: "Esto son cosas de los demonios"
Lucha leonesa Tres campeones de Liga hicieron doblete: La Roca, Tomasuco y Caberín; mientras Busi se benefició de que El Míster tiró a Víctor
«Oiga, esto son cosas de los demonios, ¿qué pasa?» se pregunta un paisano de los no habituales, que había aprovechado que la lucha llegaba a una localidad que recibía el corro por primera para acercarse. Era el centro de la polémica después de la final de semipesados... Y uno de los sí habituales le tranquilizó. «Es que es el Provincial, no es cualquier cosa».

Sabio el paisano. Ahí está la respuesta. Es el Provincial, que es sinónimo de decir la historia, que es sinónimo de entrar en ella en una sola tarde, pero con solera, como todas las que se repiten desde 1931.

Y a la este corro nunca le ha faltado ni anecdotario ni polémica. Este sábado tampoco. Es el día que se entra en la Historia, por la puerta o por la ventana, y ahí quedas escrito.

Vaya por delante el resumen. Ganaron tres de los cuatro campeones de Liga: Moisés Vega, La Roca, que sumaba su sexto título en medios; Tomás González, Tomasuco de La Vecilla, que ya tiene cuatro títulos; y Abel Isaí Cabero, Caberín de Valdearcos, en pesados, que se puso al cinto su quinta hebilla de plata.

El Míster tiró a Víctor pero no pudo coger la cosecha de su victoria y el corro fue para Busi el de Valverde Y el que no lo logró fue el que llegaba seguramente con ‘más solvencia’, Víctor Llamazares, en ligeros. El título fue para Guillermo González, Busi de Valverde, su segundo.

Ésta fue la sorpresa. La polémica se vivió en la final de semipesados entre Tomasuco y La Perla de Cistierna, con discusiones con aficionados e, incluso, entre luchadores.

Vamos por orden. Ligeros. No ganó El Hombre Tranquilo y no le tiró quien después sería campeón. La sorpresa la dio, ¿quién si no?, el imprevisible Santi Fernández, El Míster de Cistierna. Le planteó un combate trabado, apretó el cinto hasta sacar la lengua, supo esperar, se vistió de viejo zorro, ganó y se fue a la esquina a jugar con su niño. Parece otro con él. Lo es.

Pero, una vez más, «trabajó para casa ajena» y cayó Santi en la semifinal ante un Adrián Fierro que parecía en sus días de Fierro grande. Santi se iba con su filosofía: «Otra vez loo mismo, otra vez será». Bien lo merece este veterano que ya tiene en casa los Provinciales de 2007 y 2010.

Y después fue Fierro II quien trabajó para casa ajena y cayó en la final con un Busi al que se le da bien este corro;no en vano su primera gran victoria fue en 2016, a la sombra de la Catedral.

Volvió a tirar Busi de las cadriladas marca de la casa. Aguantó los primeros tirones de su amigo de Cerulleda y después len pagó un par de viajes gratis en cadrilada que llevaban al de Valverde Curueño directo a su segunda hebilla de plata de campeón. No es moco de pavo. Y no se mancó, que es lo que le preocupa a su abuela Toña.

En medios Moisés fue Roca, y roca firme. Pronto se vio que sus remolinos de furia con la cadera no iban a tener respuesta. No la tuvieron del primer aspirante a derrocarlo, Adri, y tampoco de su primo Samuel en la final, que parece que cuando se ve ante él decide dar por bueno el escalafón familiar. Lo intenta, pero... La Roca aguanta.

La polémica llegó en la final de semipesados en   el vibrante combate entre La Perla y Tomasuco Y llegó semifinales. Eran siete. Todos miraban para Rodri La Perla y Tomasuco. Aún miraban más cuando Rodri no le dio ninguna opción a Rubo; aún miraban más cuando Tomasuco no se la dio a Liquete. Y ya estaban en la final.

Son de esos momentos que hacen lucha. De los que se guarda silencio. Tomasuco intenta sacar a Rodri y al posarlo el de Cistierna tranca una entera. En pocos segundos. Más tensión en el aire. A agarrarse. Tomasuco responde con una entera de raza. Otra media para Rodri... Y la hora de la verdad.

Una caía de esas difíciles. Es de Tomasuco, ¿media o entera? ¿Apoyó el hombro o algo más?... Rodri se levanta convencido de que es media y cuando ve al árbitro levantar entera se echa manos a la cabeza, muestra su desacuerdo... un aficionado quiere decirle algo a Tomasuco. La polémica.

Los nuevos tiempos. Empiezan a circular los vídeos del móvil, que no arreglan la polémica pues la caída es de las que Miguelín definía como «vale para todo, media o entera».

Lo que ocurre es que a los seguidores de Rodri les molesta mucho la actitud de Pedro Llamas — que ya estaba en el ojo del huracán— al ver que atraviesa el corro haciendo gestos a su compañero de que es entera, «como si le fuera la vida en ello». Tomasuco, en caliente, le dice a Rodri que «es culpa tuya» y salta Moisés: «¿Porqué, porqué va a ser culpa suya». En fin. La polémica, que no resta una realidad, una gran final. Y aún más. El propio Tomasuco reconocía después del corro: «Es una pena, no me hace ninguna gracia, pero se que es bueno para la rivalidad en la lucha». Los Rodri-Tomasuco es cierto que ya van a tener un aroma diferente. De vieja rivalidad, en el corro, que ellos seguirán tomando algo juntos.

En pesados no estaba Morín, al que la rodilla dejó en la banda. Sí estaban el campeón de Liga, Caberín, el Campeón Provincial de 2018, Cristian, prácticamente inédito este año por motivos laborales.

Pero cuando todos miraban a ver cómo estaba Cristian apareció el enorme Josele de Corcos, lo sacó al aire, lo llevó con remolinos de furia de cadera y volvió a la grada la vieja expresión con él: «Dios, la fuerza que tiene... Como aprenda a luchar ya pueden empezar a rezar los de pesados». Moisés lo viene diciendo hace tiempo.

Pero en la final le esperaba Caberín, que en esto de la lucha ya se las ha tenido de todos los colores, incluido aquel Chiquito que pesaba 170 kilos. Fue muy práctico el de Valdearcos y muy listo en la forma de parar el empuje de Josele. Nada más comenzar el combate le trancó atrás y el de Corcos cayó las dos veces en la misma trampa.

Tiempo al tiempo.

‘Priscila, la gemela Pau y La Ciclón, hebillas femeninas

También las chicas van escribiendo su historia en el Provincial. Más corta, comenzó en 2007, pero también es historia y a su carro se subieron este sábado tres nuevas campeonas: Priscila Martínez, de León; Paula García, de Puente Almuhey y Cecilia García, La Ciclón de Yugueros. Tres nuevas habitantes de la historia que en realidad son dos pues la gemela Paula ya sabía lo que es ganar este título, en el año 2017, en medios también.

Tres luchadoras que encuentran en el último tren de la competición una recompensa. Priscila había «arrancado» en el último tramo de la Liga y ayer confirmó las sensaciones que venía ofreciendo llevándose la hebilla de plata a casa con solvencia ante quienes habían dominado a lo largo de la temporada, primero ‘La Niña Justel’ y después la jovencísima Sandra López.

La segunda habitante de la historia del Provincial fue la gemela Paula, una especialista en ganar corros contra pronóstico. No había luchado en toda la temporada, lo que la convertía en una incógnita y alguien con no se contaba en exceso. Error. Ganó primero a Yasmina y después a una Ariadna que venía de ganar a su hermana Édili. Sabe Paula aprovechar el momento e, incluso, las fuerzas del rival.

Y Cecilia fue otra vez La Ciclón. Venía directa de Francia y no parecía dispuesta a hacer un sacrificio así para no cobrar botín. No tenía una final fácil con Lucía López que miraba sorprendida como si no entendiera bien cómo se habían desatado aquellos remolinos de ataques por quien quiso hacer honor a su apodo. Esta vez sonrió.
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