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Corro de Quintana: 'La Perla saca la cabeza (y no se la come)'

Corro de Quintana: 'La Perla saca la cabeza (y no se la come)'

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Un instante del corro de Quintana. | MAURICIO PEÑA Ampliar imagen Un instante del corro de Quintana. | MAURICIO PEÑA
Fulgencio Fernández | 22/07/2019 A A
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Corro de Quintana: 'La Perla saca la cabeza (y no se la come)'
Lucha leonesa Contundente primera victoria de la temporada de Rodri, La Perla, al que se sumó Caberín en un extrañísimo pesados
Un corro es la suma de muchas historias. Este domingo llegó el circuito a Quintana de Rueda, un clásico en el que se buscaba la sombra, y lo primero que se echó en falta fue que Luis Padierna estuviera recibiendo a todo el mundo, como es su costumbre, pero anda ‘de médicos’ buscando recuperar esa vista que le robaron y solventó la carencia de la mejor forma, se sentó en medio de Manolo El Molinero, Gallego Coca y Porfirio el de La Aldea del Puente y sus palabras se convirtieron en las imágenes que él no ve. Que la ciencia le devuelva la posibilidad de estar, ver y contar.

Otras historias influyen incluso en el resultado final del corro. A Rodrigo Fuentes le llaman, con justicia, La Perla, pocos luchadores con más calidad pero... a veces se come la cabeza y es imposible que salga La Perla que lleva dentro.

Tomasuco no ganó el corro pero sí se puso líder; cara y cruz en los Quiñones, Álvaro es líder y Jesús, al quirófano
 Este año no había ganado ningún corro y ostra ni siquiera había hecho grandes cosas. Ya le daba vueltas a la cabeza, viaja dándole vueltas y decide hacer caso a lo que tanto le repiten: «Tu lucha».

E hizo caso. Y se presentó en Quintana eso y cuando La Perla saca la cabeza de la ostra (en vez de comérsela) todo puede pasar. Y pasó.

Quiso el bombo ponerlo a prueba y no le regaló un camino fácil: Rubo y Tomasuco, los otros dos gallos del peso, fueron los primeros escollos que salvó con solvencia y arte. Y en la final un chaval al que hay que reconocer su gran inicio de Liga: Guiller el de Valdeón, que se permitió el lujo de darle una entera.

Rodri estuvo en La Perla, y eso es mucha decir. Se nota en la lucha. Se nota en que cuando sale del corro no se va rascando la cabeza para preguntarse qué he hecho. Este domingo sonreía al saber que se había subido al carrusel de semipesados.

Caberín gana y Álvaro, líder

Y hablando de historias, no sé bien cómo contaros lo que ocurrió en pesados, al margen de la pena de ver a Jesús Quiñones con escayola y, seguramente, de baja para toda la temporada. Este lunes se opera.

Extraño día en pesados que colocó a Morín ‘hijo’ en la final y tres luchadores «a casa» por pasividadesPero la historia es otra. Ya metidos en la recta final Cristian, que este domingo pudo ir, y Morín, marcharon para casa descalificados por empatar a cero. En la semifinal de los que se quedaron sin rival por la doble expulsión José Javier Novoa ve la roja por pasividades y es David Andrés, el hijo de Morín, quien se ve —asustado— en la final con un Caberín que ganó con solvencia y pudo, esta vez sí, apuntar al cielo de su padre. Y el otro beneficiado, Álvaro, que se pone líder casi sin despeinarse.

«Padre está en casa» ya son dos, El Hombre Tranquilo y La Roca

En los tiempos de Héctor El Divino cuando llegaba al corro Mariano El Guerrero y veía que estaba el de Campohermoso decía: «Esta Padre en casa, no hay nada que hacer».

Algo similar hacen los chavales de ligeros y medios, pero Padre son dos: Víctor Llamazares y Moisés Vega, El Hombre Tranquilo y La Roca.

Víctor Llamazares y Moisés ganan en ligeros y medios, que estuvieron realmente entretenidas... pero ellos
 Sin embargo, esta presencia y su superioridad no impide ver un buen corro y disfrutar de combates para recordar. El propio Víctor hablaba de varios combates bueno: «Al fin despertó Fierro II (que fue finalista), va a ser muy bueno el primo de Adri el de La Sobarriba (Gonzalo) y Busi, ya se sabe...».

- ¿Y cuántas caídas te dieron en toda la tarde?
- Ninguna... pero bueno.

Y se va con esa sonrisa suya. Con esa tranquilidad suya.

Medios tuvo mucha tela, porque tiene a unos paisanos curiosos y guerreros y que saben lo que es luchar. Como Gasi, que ayer le dio por sacar a vueltas a los rivales y nos regaló estampas de tiovivo para disfrutar, como dos caídas a Flechina tras viaje que hicieron sonreír al judoka. Y_también sacó a Arce en la lucha por la tercera plaza, aunque la perdiera, pero estaba animado: «Estoy torpe porque llevo mucho sin luchar, pero va bien».

Bueno será para la lucha que a Gasi le vuelva a picar el gusanillo.

Gasi volvió a ser el de los mejores tiempos y llegó a la grada con una maña que engancha, saque a vueltas
 Nuevamente Arce y Lixer protagonizaron uno de esos combates en los que ves «¡qué bola sacan!», como dicen los guajes, y además parece que se animan, o se pican, y van el uno por el otro con una rabia que los aficionados agradecen, tanto que cuando cayó Lixer en la definitiva pronunciaron aquella frase de «la más bella forma de suicidio... disfrutando».

Y en medio de este trajín surge la linea seria, sin concesiones, de Samuel y Moisés, primos y parientes en la forma de luchar. Samuel desesperó a Diego Arce en un juego de espera y así le arrebató la posibilidad de estar en la final. Pero allí le esperaba Moisés, que en esto de la lucha no tiene parientes, y le despachó con dos enteras de la Factoría La Roca, golpe de cadera y al cesto.

De la misma manera que había llegado hasta allí, con la misma solvencia, dejando en el camino a Adri el de Villavente, al citado Gasi, a su primo... «y a quien se le ponga por delante», dice el paisano que sentado detrás de mí se va a ahorrar comprar el periódico pues va leyendo la crónica en directo: «No yo lo compro igual», me tranquiliza. Pues tendrá razón.

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