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Corro de La Virgen: 'Liquete sacó los tanques.... y Bulnes a la pequeña Lucía'

Corro de La Virgen: 'Liquete sacó los tanques.... y Bulnes a la pequeña Lucía'

LUCHA LEONESA IR

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Fulgencio Fernández | 16/09/2018 A A
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Corro de La Virgen: 'Liquete sacó los tanques.... y Bulnes a la pequeña Lucía'
Lucha leonesa Primer corro de esta Liga para Bulnes, que se lo dedica a su hija, pero el gran beneficiado es el líder, Liquete ‘La Tanqueta’
A la sombra que no daba el Santuario, al sol de septiembre que parecía de agosto y mientras la vuelta ciclista reinaba en la televisión arrancó con galbana el corro La Virgen del Camino, en perfecto estado el césped, decían allí que cuidado por el cura del lugar (tal vez fuera bendecido).

Pocos aficionados en la femenina, no muchos en el resto del corro y comenzó ligeros sin Javi Oblanca, pero con su hermano Víctor defendiendo el apellido y bien que lo hizo, dejando en la cuneta a El Halconero y Filín.

Pero, tal y cómo estaban las cosas, el corro empezaba por el final, pues en pesados estaba “la maturranga” que dicen los clásicos, el único título por decidir y la igualdad que reina. Y la emoción de ver cómo Cristian arrancó desde abajo y fue recortando terreno, hasta echarle el aliento en el cogote al líder Liquete. Pero ocurrió lo que los sabios dicen. Recuerdo un día que paré en el bar de La Uña y el sabio Vicente, al decir que iba para la lucha y creyendo que iba a luchar, me dijo: “Haces bien, que para que haya buenos tenéis que existir los cestos… Y, además, si ganáis se habla mucho de vosotros porque nadie lo esperaba”.

Y no es que en pesados haya cestos, sólo era un ejemplo para explicar, pero si hace unas semanas que van apareciendo actores con los que nadie contaba y vimos cómo Goyo González frenó dos días seguidos en seco a Cristian…

Y ayer, a las primeras de cambio, fue el pescador de Villaquilambre, Víctor J. Hernández, el que se deshizo del de Boñar, ‘sin darse un pijo importancia’, con dos enteras en menos que pica una langosta.

- Vas a ganar otra vez.
- Qué más quisiera.
- ¿Vino el chaval?
- Hoy no quiso él.

Y es que su hijo, su primer animador, no le ha visto ganar en ninguno de los dos corros que ha ganado en su carrera.

Otra novedad ayer es que regresaba Caberín, después de la boda y aprobar las oposiciones para entrar en la Guardia Civil. “No tengo ni idea de qué haré. Tengo ganas de luchar pero… que sea lo que dios quiera”. Y quiso que se midiera en cuartos con el líder Liquete, que le confirmó que no estaba luchado y le envió de regreso a Valdearcos con un golpe de cadera y un rodillín.

Así las cosas, ya había un ganador en la general, Liquete, ya que puntuaba y no lo iba a hacer su perseguidor, Cristian, y se convertía Jesús ‘El Nuevo’ Quiñones en la primera alternativa… con el permiso de Roberto Bulnes, el riañés que puede ser cualquier cosa pero un cesto no. Y Rober derrotó a Quiñones, hasta ahora el azote de Liquete. Y, además, se lesionó Jesús en la rodilla.

- ¿Hoy trabajan todos para ti?; le dicen a Liquete.
- Las que entran por las que salen.

Y así se fue Liquete a una final en la que le esperaba un Bulnes con ganas de ganar un corro al regreso de su operación. Ya luchó la final en Mansilla con Víctor J. con el que ayer se tomó la revancha en semifinales. ¿y ahora?

Pues arrancó la final con una cadrilada de libro de Bulnes, que presentó sus credenciales y las remató con un rodillín inapelable. Después «hizo el chupete» pues el chaval de Nicasio tenía otro motivo para querer ganar, su niña Lucía.

Los tres «ya campeones» cumplieron el trámite y Moisés se hizo centenario


Víctor Llamazares, ‘El Hombre Tranquilo’ de Valderrueda; Moisés Vega, La Roca deCistierna y Tomás González, Tomasucob de La Vecilla, se han ganado el derecho a que una nueva victoria suya sea considerada una rutina... y más ayer en La Virgen, donde Víctor y Tomasuco ya eran campeones matemáticamente y a Moisés le bastaba con acudir para ganar una Liga más. Pero ninguno de los tres sabe lo que es ir a cumplir el trámite y a ninguno de los tres le gusta nada perder.

Por eso ayer lo volvieron a hacer «aunque no lo necesitaban», por eso estos días Moisés acudía a las zampas de la fiesta de Sahelices pero ya avisaba: «Y desde el viernes... sin comer». Y por eso ayer ganaron con solvencia, tanto que me atrevería a decir que no recibieron ni media caída en toda la tarde.

En esta situación la noticia radica en las ‘anécdotas’ al margen de sus triunfos. Como lo fue en ligeros la defensa del apellido de Víctor Oblanca, o que ese entrañable paisano y buen luchador que es Jesús Martínez volviera a meterse en la final: «Hasta aquí puedo llegar, como cuando dicen lo de hasta aquí puedo leer», dice el chaval, feliz de luchar tras su lesión.

Medios no sirve en los últimos corros para lamentar que Santi ‘El Míster’ no aparezca más veces y ya no digamos si le diera por bajar a ligeros... pero Santi es más imprevisible que los curriculums de los políticos.

Sigue creciendo Adri, que ayer ganó a Rubo aunque nada pudo hacer con Moisés.

Y semipesados estuvo muy descafeinado, sólo seis luchadores, lo que le supuso al debutante Iván Villadangos meterse entre los mejores después de tirar en la fase previa a un Kiko con el que estuvo empatado a una caída. A ver si le sirve para animarse, a este luchador de excelente planta. También Rubén pudo estar entre los mejores en su tierra cumpliéndose el dicho de Liquete: «Las que entran por las que salen», faltaban varios lesionados pero estaban chavales a los que viene muy bien «ir haciendo camino».

Nerea hace más historia y Ariadna destapa «el tarro»


El palmarés de la Liga ya tiene un nuevo nombre: Nerea Lorenzo Muñoz, de León, luchadora, judoka, deportista y justa merecedora de estar entre los nombres que hacen grande la lucha, en su caso en categoría femenina.
Lo que necesita Nerea, y espera, es que lleguen tiempos de más rivales, que propicien más competencia pues ella es luchadora a la que gusta la batalla, ésa que busca a veces subiendo a pesados… y ganando. Ayer se hizo con el título sin recibir ni media caída de las gemelas Ferreira y volviendo a usar como arma letal la cadera y la gocha, que fue alternando de manera matemática.
Total, que mandamos para Salamanca a una nueva universitaria que les enseñe allí, donde lo hizo Unamuno, lucha leonesa.
Y lucha nos enseñó ayer, a la sombra del Santuario, Ariadna Morán, que pareció cansarse de vivir a la sombra de la final de “las niñas”, Bea e Isa, y las derrotó a las dos en combates muy complicados resueltos con garra… y mañas. Tuvo que remontar ante Bea Riaño caída y media y lo hizo con suficiencia, y estuvo empatada a caída con la terremoto Justel para resolver con una arriesgada mediana que le dio una victoria que pareció hacerle especial ilusión a juzgar por el emotivo abrazo en el que se fundió con Miriam cuando la campeona de Montejos le entregó el premio.
Y en pesados, Vanesa Santos, siempre al grano y siempre eficaz, se acerca mucho más a un nuevo título, que debe rubricar en el corro de León, el último, donde seguramente le llegará con estar presente. Quedó exenta en la primera ronda por lo que sólo tuvo que luchar la final, con Lucía López, y ayer la de Prioro no encontró la fórmula y la forma para desarbolar la cerrada defensa que la leonesa suele plantear. Eficaz siempre Vanesa.


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