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Cinco años de Aspire en León: retos superados y otros aún por conseguir

Cinco años de Aspire en León: retos superados y otros aún por conseguir

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Llamazares, Bravo, Al Suwaidi y Al Naama en su primera visita a León. | DANIEL MARTÍN Ampliar imagen Llamazares, Bravo, Al Suwaidi y Al Naama en su primera visita a León. | DANIEL MARTÍN
Jorge Alonso | 29/07/2020 A A
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Cinco años de Aspire en León: retos superados y otros aún por conseguir
Fútbol / Segunda División B La academia catarí se hacía con el control de la Cultural hace un lustro, tiempo en el que ha cambiado el rumbo del club con el debe de asentarlo en el fútbol profesional
Hace cinco años la Cultural y Deportiva Leonesa era un club bien distinto al que es ahora. Bien es cierto que la categoría en la que milita sigue siendo la misma, pero en 2015 el club leonés arrastraba una deuda cercana a los 2 millones de euros y mantenía en el alero la viabilidad de la entidad debido a los pagos que debían afrontarse a la Seguridad Social y a Hacienda que podrían pedir en cualquier momento la liquidación del club.

Sin embargo, como en aquel mismo momento los responsables del club reconocieron, apareció un «milagro» llamado Aspire que desde Catar asumió la mayoría accionarial del club, los pagos más inmediatos para asegurar su futuro y un plan de pagos que en 2017 dejó la entidad con deuda cero.

En lo económico está sin duda el gran reto logrado por la propiedad catarí desde su llegada a León, en la que ha invertido progresivamente en un proyecto deportivo muy desdichado y que deja el principal debe de la gestión, el asentar al club en el fútbol profesional. Si la inversión comenzó siendo modesta, con protagonismo para jugadores catarís en lo que en un principio había sido uno de los leitmotiv del desembarco de Aspire en la Cultural, poco a poco el club fue siendo uno de los más potentes de la categoría y lograba el ascenso en su primer ‘playoff’ en una temporada para la historia. El ascenso de 2017 devolvía a la ciudad a la Segunda División 43 años después, pero en un año muy complicado y con numerosos escándalos en la liga protagonizados por rivales directos, el equipo no podía lograr la permanencia.

A partir de ahí las dos últimas campañas el equipo ha buscado recuperar lo perdido con una inversión bien distinta, la primera de ellas utilizando el fondo de descensos de La Liga para realizar un desembolso que no dio resultado y esta última ya con fondos propios que se quedó a dos pasos de lograrlo víctima de una tanda de penaltis.

Entre medias, también en el aspecto deportivo, el club se ha hecho un hueco a nivel nacional por sus grandes actuaciones en la Copa del Rey, que le ha llevado a medirse a los grandes del fútbol español (Barcelona, Real Madrid, Atlético de Madrid y Valencia) en tres de las cinco temporadas bajo la nueva propiedad.

Aumento de la masa social

Sin duda uno de los grandes méritos que se le puede otorgar a Aspire y que sin duda ha ido relacionado con los éxitos deportivos, ha sido el aumento de la masa social. De las 1.500 personas que solían acudir a los partidos de la Cultural a su desembarco, son ya más de 5.000 los habituales del Reino, que ha registrado numerosos llenos en este tiempo.

Desarrollo de la cantera

Otro de los puntos de los que puede presumir Aspire a su llegada a León es del giro que ha dado a la cantera de la Cultural en estos años. Profesionalizando su estructura y valiéndose de las sinergias que genera en todo el mundo, no solo la calidad de la formación se ha disparado sino que los resultados deportivos han llegado. Así, el filial culturalista ha logrado alcanzar la categoría que buscaba y el juvenil jugará la próxima temporada en División de Honor.

La firma de convenios con buena parte de los clubes de la provincia ha reforzado ese aspecto y en gran medida ha calmado la ‘guerra’ que en otras épocas existía dentro del fútbol base leonés. Además, el nuevo proyecto de la academia internacional quiere ser también una fuente de ingresos para el club y una forma de abrir nuevos mercados.

Lavado de cara en instalaciones

En lo que se refiere a las infraestructuras, lo que ha dejado claro Aspire es que ni mucho menos derrocha el dinero. La Cultural ha pasado a gestionar por su cuenta las instalaciones municipales que utiliza en el Área Deportiva de Puente Castro y el Reino de León, evitando así el gasto al ayuntamiento y renunciando a las subvenciones públicas. Aspire le ha dado un lavado de cara a ambas instalaciones, no solo en lo que tiene que ver con el césped sino también en cuanto a facilidades como puede ser la renovación del gimnasio del Área. En el Reino, el club ha renovado buena parte de las zonas interiores de la instalación y actualizado parte de la zona visible para el público para ajustarse a la normativa de La Liga. Actuaciones muy pedidas por los aficionados como la renovación de las gradas o la instalación de videomarcadores deberán esperar y seguramente se hubieran adelantado en caso de mantenerse el club en una categoría superior.

Cambios en la gestión

A lo largo de estos cinco años han sido varios los cambios que ha vivido la gestión del club, con apenas presencia en León de los dirigentes catarís. Tariq Abdulaziz Al Naama arrancaba en el puesto de presidente, que el año pasado pasaba a ostentar Mohammed Khalifa Al Suwaidi.

Sin embargo, la cara visible en León del club ha sido la de Iván Bravo, también hasta el pasado verano, cuando se involucraba en el Alcorcón y dejaba de ostentar el cargo de vicepresidente de la Cultural. Por debajo de él, primero Ignacio Álvarez y ahora Fernando Echecopar han sido su mano derecha detrás de los focos, con Felipe Llamazares manteniéndose como la cara visible del club. Así mismo personas clave en la llegada de Aspire como Antonio Martín o José Lasa ya no están vinculados directamente al club.

¿Cómo será el futuro?


Prácticamente al final de cada temporada diferentes informaciones han especulado con la salida de Aspire o con la aparición de diversos interesados en hacerse con el club leonés y llevarlo de nuevo hacia la incertidumbre. Año tras año el proyecto se ha mantenido y si bien es cierto que la propiedad deja la puerta abierta a que algún socio comparta con ella la factura que por el momento genera el club en Segunda B, son muchas las tareas pendientes que no ponen un fin en el horizonte al proyecto de Aspire en León ni siquiera en 2022, cuando se celebrará el Mundial de Catar. Para hacerse una idea, el año de la Cultural en Segunda División dejó unos beneficios de cerca de medio millón de euros en las arcas del club, hablando la propiedad de una "lógica disposición a escuchar", pero ningún "mandato de venta o de entrada de nuevos inversores".

El acercamiento a la familia Díez, descendiente de leoneses y propietarios del Toluca mexicano, puede colmar esas expectativas por parte de Aspire y hacer aún más prometedor el futuro de la Cultural... a la espera de que entre la pelota.
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