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Casi nada es verdad, ¿y qué?

Casi nada es verdad, ¿y qué?

A LA CONTRA IR

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| 02/01/2019 A A
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Casi nada es verdad, ¿y qué?
Casi nada de lo que pasa en estas fechas «tan entrañables» (para El Corte Inglés y similares aún más) es verdad. Ni los abrazos son tan sinceros como parecen, ni los besos son tan espontáneos como aparentan, ni los sillones de reyes que nos ponen de cebo en la calle se van a quedar ahí más allá de la última campanada, ni los baúles mágicos que andaban por todas las calles y rincones van a guardar la magia que parecían tener pero todo era un truco que no funciona cuando se va el que lo hace...

Casi nada es verdad.

Ya. Lo que no sé es para qué os lo cuento si lo sabéis tan bien como yo. O mejor. Claro que sabemos que no es verdad, pero besamos, abrazamos, nos sentamos en los sillones, creemos que es más magia que truco.

¿Y qué?

¿Es más verdad la vida y sus discursos? ¿Significa «en esta noche tan entrañable» lo mismo en la boca de quien lo dice que en la de los últimos mineros de La Vasco, los apestados de Peal, los de Vestas en expectativa de destino, los de las térmicas, los que apagan el radiador para que no salte el automático de la luz, los que ayer hacían dedo al amanecer para regresar a casa porque les quedaban 80 céntimos...?

Mejor acogerse a la tregua, y además en los bares hay turrón.
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