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Carlos Balacera: "Todo está en las raíces en que se asienta la música"

Carlos Balacera: "Todo está en las raíces en que se asienta la música"

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El compositor e instrumentista leonés Carlos Balacera en una imagen promocional del libro-disco. | VIRGINIA AGUADO Ampliar imagen El compositor e instrumentista leonés Carlos Balacera en una imagen promocional del libro-disco. | VIRGINIA AGUADO
Carlos del Riego | 01/04/2021 A A
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Carlos Balacera: "Todo está en las raíces en que se asienta la música"
Música El músico leonés acaba de publicar el libro-disco ‘Rock & roll por el artículo 33’ (Marciano Sonoro) que supone una declaración de amor al rock
Es Carlos Balacera un amante sincero y desinteresado del rock & roll. Lo suyo es pasión, convicción, dedicación. Acaba de publicar ‘Rock & roll por el artículo 33’ (Marciano Sonoro), un disco-libro que incluye un Cd en el que aparecen nuevas grabaciones de una docena de sus canciones, además de un repaso de hasta 33 piezas que abarcan todas sus etapas artísticas, y unas jugosas explicaciones de cada una de ellas. Más de tres décadas de rock, amigos y colegas, conciertos, furgoneta y sentimientos es lo que ofrece Carlos ‘Balacera’ Morán en este atrevido trabajo. Carlos descubrió un día el rock & roll y quedó enganchado para siempre. Como muchos chavales, no se conformó sólo con escucharlo, sino se empeñó en practicarlo, en vivirlo por dentro. Pronto descubrió que no era un superdotado, pero eso no le impidió escribir canciones, ensayarlas y cantarlas, pues también descubrió que el rock no es tan exigente como puedan ser la música clásica o el jazz, disciplinas que tienen como condición principal el virtuosismo. El r & r es otra cosa, y Carlos Balacera así lo entendió hace 33 años.

– ¿Cómo has resumido en un único disco, en una docena de canciones, tus más de tres décadas en un negocio tan imprevisible como éste?
– El título del disco es una declaración de que puedes hacer rock & roll y vivirlo por dentro durante mucho tiempo sin tener mayor talento, sólo porque quieres y te apasiona. Este disco viene a ser una readaptación de canciones de todas las épocas por las que he pasado (Indeseables, Confusos, Mala Fama, Balacera…) desde que monté mi primera canción, cuando tenía 16 años. También se incluyen algunas que nunca fueron grabadas.

– Pero no te conformaste con escoger unas cuantas y volver a grabarlas sin más, sino que quisiste darles otros aires.
– Claro, Pepe López (productor, guitarrista, teclista…) y yo decidimos coger las canciones, quitarles toda la electricidad, distorsiones e incluso su dureza punk (más o menos) y pasarlas por el tamiz del rock americano de los cincuenta y sesenta, del rockabilly, el rock & roll clásico, el blues, el blue grass… Son doce canciones mías que abarcan esas tres décadas largas de actividad en este mundo tan especial.

– Autor de música y letra de todos los títulos, Carlos reconoce que en algunos casos estas nuevas grabaciones pueden recordar a bandas y nombres de grandes clásicos. Por ejemplo, ‘Mis ojos’ tiene un aire muy Rolling Stones, y ‘Papel mojado’ no deja de recordar las atmósferas tranquilas que creaba J J Cale.
– Así es. No es que los Stones sean uno de mis grupos favoritos (aunque me gustan), pero coincidimos en aquello, en las raíces del rock, que proceden de Estados Unidos y de los años cincuenta, y por eso es inevitable que haya coincidencias en momentos, combinaciones de sonidos o secuencias melódicas semejantes. Las fuentes son las que son, y por tanto, al partir del mismo punto es fácil que caminos alejados terminen por acercarse e incluso confluir. Todo está en las raíces en que se asienta la música. Lo mismo puede ocurrir con otros temas, que se identifiquen recursos sonoros o rítmicos con este o aquel artista. El punto de partida es el mismo.

– Donde sí se mantiene la crudeza, la dureza del punk-rock es en las letras; es decir, el acompañamiento que se ha puesto a esos textos es ahora más ligero, casi acústico, pero lo que dice lo dice igual que en origen.
– Sí, las canciones eran originalmente mucho más duras, con mucha distorsión y, en general, tirando más al punk-rock que al rock & roll más clásico, que es como aparecen ahora. Pero es cierto que las letras siguen teniendo el espíritu, el sentimiento con que fueron escritas, algunas hace décadas y otras unos cuantos años. De hecho, los textos exponen momentos y sensaciones vitales y artísticos concretos que, lógicamente, van variando con el paso del tiempo. Pero al final, esos versos contienen casi todo aquello de lo que habla tradicionalmente el rock & roll, es decir, el propio rock (y sus estrellas, como Ramones, Johnny Cash, Eddie Cochran), chicas, bares y alcohol, carretera… Veo las letras y me doy cuenta de cómo va variando todo, cómo escribías cuando tenías 18 años y cómo vas mutando con los años, con la experiencia, los grupos…, la vida.

– Lógicamente, al quitarle gran parte del muro de distorsiones y baterías furiosas, las melodías y estribillos parecen resurgir y se antojan más brillantes, más pegadizas.
– Claro, cuando se cantaba en medio de la vorágine punk-rock todo era más grueso, más rígido, mientras que ahora, en este disco, el ambiente es más relajado, con mucha instrumentación, sí, pero con un sonido muy claro, muy natural. Por eso los estribillos, la voz solista y los coros, aparecen en un muy primer plano y entran más fácilmente. El hecho de que el rockabilly y un sonido semiacústico se hayan adueñado de todo ha hecho emerger las melodías.

– La sensación que dan las canciones es de ligereza, de agilidad, y sin embargo hay una gran riqueza instrumental. En el disco se especifica que la grabación fue cosa exclusiva de Carlos Balacera y Pepe López (Pájaro Sunrise, Yury, Fabián…). ¿Todos los instrumentos los tocó Pepe?
– Bueno, hay una canción en la que contamos con la colaboración de Nadia Álvarez, que hizo voz y coros; yo hice todas las voces solistas y Pepe se encargó de la producción y de las guitarras (acústica, eléctrica, slide), bajo, percusiones (múltiples), armónica, acordeón, órgano, piano, banjo y coros. Pero sí, casi todo el tiempo estuvimos Pepe y yo solos en el estudio. Hicimos una pre producción como referencia y, a partir de ahí, él y yo íbamos probando, cambiando, decidiendo…, siempre allí, en los estudios D.P.M. de León desde febrero a julio de 2019. Pepe ya había sido productor de Balacera, lo conocía muy bien y sabía que es un artista como músico y como productor, por lo que trabajar con él es muy satisfactorio.

– Cada uno de los 33 temas que se incluyen en el libreto (el Cd contiene doce de ellos) viene acompañado por unos interesantes comentarios que definen perfectamente el cómo, el por qué, el cuándo de cada composición. Y su lectura resulta muy ilustrativa, más allá de lo meramente musical o literario.
– Yo había empezado a escribir algo en torno a cada una de las canciones que entran en el disco, tanto de las doce que suenan como de las del resto, las que sólo se reproducen su letra y comentario. Sin embargo, un día me pareció que por ahí no iba la cosa, lo deseché todo y empecé de nuevo, tratando de situarme en cada momento, contando sentimientos, intenciones, situaciones…, pues el objetivo es que el oyente, el lector, comprendiera el fondo de cada texto y el momento en que fue escrito. Ese fue el impulso para incluir esas notas explicativas de cada título.

– Y a pesar de la situación actual, ¿hay intención de llevar el disco al escenario?

– Pues sí, a pesar de todo deseamos tocarlo en directo. Y ya tenemos una primera fecha en León, concretamente en la terraza del ‘Rincón’, en Armunia. Luego lo llevaremos a Astorga y otras plazas ya acordadas. En esta serie de conciertos de presentación contaré con el apoyo de dos guitarristas y un bajista (no, Pepe no estará en los directos), mientras yo haré la voz y un par de pequeñas percusiones. Nos presentaremos como Carlos Balacera y La Última Tripulación.

Por el artículo 33, porque sí, por narices y por amor al arte. Por amor al arte del rock & roll. Por eso hay Carlos Balacera.
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