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Campaña de empanadas

Campaña de empanadas

OPINIóN IR

19/03/2019 A A
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Campaña de empanadas
Tendrá que ser así, pero en general la parroquia está un poco cansada de esta aceleración de sermones que se produce cada vez que la campana toca a elecciones. Y la verdad es que esto de la nueva política no ha traído mesura al asunto, ni mucho menos, sino más bien mucha más masa a la empanada hasta casi no dejar sitio para el relleno. Y así, aunque la empanada sea de mi abuela, lo cierto es que a uno se le quitan las ganas de probar bocado.

Pestiños insoportables se suceden por doquier, cargando al personal de todo tipo de actos y eventos que a nada conducen y que repiten una vez y otra las mismas cosas. Cosas, por cierto, que dichas en otro momento tal vez hubieran despertado más interés y atención. Pero ahora ¿de verdad sirve para algo que los anuncios de inversión se multipliquen por cien o que se diga que, esta vez sí, se hará lo que dijeron que harían hace cuatro años? Porque el personal al final, votará en función bien de sus afinidades lentamente construidas o del cabreo y frustración que lleva arrastrando durante más que quince días de campaña y los que sean de precampaña.

Es más, es posible que los que no vayan a votar lo tengan claro desde hace mucho. Puede que ante una encuesta les dé algo de vergüenza y afirmen que se lo están pensando o que, por supuesto, cómo van a faltar a su deber cívico. Pero luego cuelgan el teléfono al encuestador y tranquilamente siguen con sus vidas.

Yo soy de los que pienso que las campañas no sirven para ganar votos, sino más bien para perderlos. Es el momento preciso para meter la pata de tal manera que tus potenciales votantes, aturdidos, se queden en casa o engrosen las filas de los cabreados. Y quizás ahí esté la clave de todo. Puede que este fenomenal atracón que nos ofrecen no sea más que una trampa para los contrincantes, una fórmula maquiavélica de alimentar el nerviosismo hasta que alguno de los contendientes pierde los papeles y dice algo que no está en la receta. Porque de recetas va la cosa, y de ingredientes que lo sientan por igual a todo el mundo.
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