Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Publicidad

Ana Vitel: "Llevo 44 años en el escenario y con ganas de guerra"

Ana Vitel: "Llevo 44 años en el escenario y con ganas de guerra"

CULTURAS IR

Imagen de vídeo
Fulgencio Fernández | 16/09/2017 A A
Imprimir
Ana Vitel: "Llevo 44 años en el escenario y con ganas de guerra"
Los personajes del Tío Ful Con 12 años se subió a un escenario con la orquesta de su padre, preguntaban si era niño o niña, y ya no se ha bajado. Han pasado más de cuatro décadas y se mantiene al frente de una orquesta, ahora Clan Zero
Fíjate en ella, la has visto actuar con su orquesta, seguro, pues lleva 44 años subida a los escenarios, de pueblo en pueblo, siempre de cantante. Era abril de 1983 cuando su padre, también músico de orquesta, subió a Ana y la puso a cantar... hasta hoy. «Todavía no había cumplido los 13 años y como la gente preguntaba si era niño o niña decidí ponerme falda y así ya queda claro».

Aquel día comenzó a cumplirse el sueño de Ana Reyero —Ana Vitel en el mundillo musical desde que lideró el grupo Ana y los Vitel— aunque aquella niña de Santa María del Páramo tenía otro sueño: ser camionera. Y  curiosamente lo cumplió sin abandonar el mundo de la música. «Cuando llegó el tiempo de los camiones escenario, de las orquestas espectáculo, me dije ‘ésta es la mía’ y no dejé que nadie se pusieran al volante del camión, cumplí yo mi otro sueño».

Mi sueño era ser camionera, y también lo cumplí cuando llegaron los camiones escenario y lo cogí Fueron muchos años montando, conduciendo, cantando.... y ahora es el único ‘lujo’ que se ha permitido. «Ahora tenemos un chofer para el camión, son muchas horas en la carretera y después de estar actuando y demás te puede atacar el sueño, pero yo también era feliz con el camión, de hecho soy la que lo prepara en invierno, cambia los decorados, las imágenes, las luces...».

Lo ha visto y lo ha vivido todo. El mundo de las orquestas ha cambiado mucho desde aquellos primeros años en los que se quedaban todas las fiestas en un pueblo y comían por las casas a estos en los que «todo es mucho más profesional», llegan con su camión, actúan y se van.

- ¿Si le dices a un músico de tu orquesta que hay que tocar la diana o la procesión?

- ¿Qué dices? Pero te digo una cosa, a mí me gustaba tocar en las procesiones, me daba mi padre el bombo y disfrutaba mucho.

Claro que en algún sitio no cobraron, incluso en un pueblo de León –al que no ha vuelto jamás– les agredieron porque «era costumbre del pueblo»... 44 años son muchos.
Volver arriba
Newsletter