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A la alemana o a la china

A la alemana o a la china

OPINIóN IR

31/08/2020 A A
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A la alemana o a la china
Como en Alemania» es una expresión que me entristece bastante. Hay muchas cosas que me gustaría que fueran como en Alemania: la carretera a La Bañeza con tres carriles, con uno extra que variara de sentido según el tramo para agilizar los adelantamientos; la León-Benavente, aunque fuera el firme, como una de las ‘autobahn’, flanqueda por hileras de camiones; los montes, sin una chispa, como en Triberg; la Cultural como el Bayern de Munich; Antibióticos como Basf; o algunos de nuestros representantes públicos como Angela Dorothea. Pero no lo son y no creo que se pueda imitar, porque es muy difícil que salga algo parecido a lo que se imita cuando las herramientas para conseguirlo no se acercan ni un poquito. Por ello, cuando la escucho siempre atiendo a lo que dicen como si me contaran un cuento de los hermanos Grimm. Que tampoco es cerrarse en banda, el rapónchigo también crece en los ‘praos’ de las vegas leonesas, solo que aquí no se ha visto Rapunzel en torre alguna.

Ya puestos a imitar sin tener lo necesario, mejor imitar a los que mejor imitan. En lugar de hacer cosas a la alemana, yo propongo hacerlo a la china y en lugar de un ramal ferroviario en el polígono industrial de Villadangos del Páramo se encargue en los astilleros de Ferrol un granelero como el Ore Tianjin, que en dos viajes puede con toda una cosecha de maíz de la provincia. En lugar de festejar –que está muy bien– la llegada de trenes de 1.000 toneladas de acero, se podría honrar la despedida de buques con 400.000 de maíz. Lógicamente, para esto hace falta salida al mar, coletilla del ‘León solo’ más ambicioso. Quizás se incluya en el plan estratégico de la Mesa por León prometido para verano, el del calendario, porque el del termómetro se puede dar por caducado en la provincia. Pero no hay mal que por bien no venga. El otoño es la mejor estación del año y la más idónea, entre la bruma y la caída de la hoja, para escuchar cuentos alemanes, chinos, castellanos, o, lógicamente, leoneses.
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