Una terapia por la convivencia intergeneracional

Alzheimer León y Autismo León han firmado un convenio de colaboración en virtud del cual un grupo de menores con TEA (Trastornos del Espectro Autista) se ha incorporado a la actividad del centro de Alzheimer en un proyecto experimental

L.N.C.
12/11/2015
 Actualizado a 18/09/2019
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Alzheimer León y Autismo León trabajan en los últimos meses en una terapia experimental que propicia la convivencia de tres colectivos bien distintos: mayores del centro de Alzheimer, niños de su ludoteca infantil y menores con Trastorno del Espectro Autista.

El objetivo, facilitar nuevos estímulos tanto a los niños con TEA como a los mayores con Alzheimer y avanzar en una inclusión de los niños con TEA en un entorno normalizado como el de la ludoteca infantil de Alzheimer León.

Participan en las terapias un total de 15 niños con autismo, que realizan distintas actividades en el centro desde el pasado mes de marzo, así como 7 usuarios de la Unidad de Memoria, 2 voluntarios y 2 familiares de Alzheimer León.

Los menores con autismo también se han incorporado a la actividad de la ludoteca infantil de Alzheimer León, en la que conviven con otros niños Con esta experiencia intergeneracional se trabajan habilidades cognitivas, pero sobre todo habilidades sociales que favorecen la autoestima del usuario de Unidad de Memoria, al darle la oportunidad de realizar actividades en las que muestre responsabilidad, ayuda y dedicación hacia otras personas o colectivos. Para ello se están desarrollando dos Talleres: un Taller de Recuerdo y un Taller de Artes Plásticas. En el Taller de Recuerdo se basan en un relato o un cuento que refiere hechos pasados y se trabaja con puzzles, música, bailes y juegos.

Con el Taller de Artes Plásticas se potencia la creatividad y la destreza manual, para mejorar la concentración y la organización así como la confianza y la autoestima.

La ludoteca infantil que tiene Alzheimer León es el escenario de otra de las terapias que se han puesto en marcha. El objetivo, lograr que los niños que habitualmente acuden a la ludoteca y los menores con TEA realicen actividades juntos en un entorno normalizado. Para ello se trabaja con pictogramas, que son la principal herramienta de comunicación de los niños con autismo, y se desarrolla una actividad lúdica basada en juegos, cuentos y canciones. Con todo ello se busca mejorar la calidad de vida de las personas con autismo mediante el desarrollo de un proyecto de ocio adaptado.

Para poner en marcha todas estas terapias y combinar colectivos de tan distinta índole, en Alzheimer León se cuenta con la presencia no sólo de profesionales del centro, sino también de especialistas de Autismo León, que se desplazan al centro los días en que se realizan las actividades conjuntas. Además, una vez al mes, los mayores de la Unidad de Memoria se trasladan al colegio de Autismo León “CCEE Centro Docente Autismo León”,donde participan en el taller de cocina del centro continuando con las terapias.

Los niños de Autismo León realizan también actividades de estimulación sensorial en la sala Snoezlen de Alzheimer León, en la que se trabajan todos los sentidos a través del especial equipamiento de la sala: tubos de burbujas, haces luminosos, rotor de imágenes, cama de agua y sillones vibratorios.

La firma del convenio de colaboración entre ambas entidades tuvo lugar el pasado mes de marzo y los encargados de sellar este acuerdo fueron la presidenta de Alzheimer León, Mercedes García, y el presidente de Autismo León, José Ángel Crego.

La responsable del Programa Intergeneracional de Alzheimer León, Nieves Marcos, destaca los importantes beneficios que generan este tipo de terapias para los tres colectivos implicados. “Los niños con Trastorno del Espectro Autista disfrutan de nuevos estímulos, les encanta venir al centro de Alzheimer y se sienten relajados. Es un entorno comunitario donde potenciar sus habilidades comunicativas y sociales. A nuestros mayores las actividades intergeneracionales les refuerzan sus capacidades, su autoestima y les hace sentirse útiles, con responsabilidad hacia los pequeños. Y para los niños de nuestra ludoteca es importante porque conocen una realidad distinta, la del autismo. Ellos ya hacen terapias con los mayores del centro. Están acostumbrados a centrarse en las personas, a no quedarse en las diferencias, sino en lo que nos une: en los juegos, en las canciones… con los niños esto es posible porque no ponen etiquetas como hacemos los adultos”.
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