“Para poner en valor el Camino Olvidado sus obras de arte deben ser accesibles”

José Alberto Morais inaugura el Congreso que este viernes acoge el ILC y que mañana se traslada a la Cueva de Valporquero

L.N.C.
03/11/2022
 Actualizado a 03/11/2022
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Es el encargado de inaugurar este viernes el Congreso del Camino Olvidado, con una conferencia que, a partir de las 10:30 horas en la sede del Instituto Leonés de Cultura’, se centrará en ‘El arte medieval en el Camino Olvidado’. No en vano, José Alberto Morais es uno de los grandes expertos en esta materia, pues ha centrado sus investigaciones en el arte de esta época histórica y, sobre todo, en el que se reparte a lo largo de los diferentes itinerarios a Santiago. Su conferencia abre el programa de actos del mencionado congreso, con conferencias de expertos, gestores y peregrinos durante toda la jornada del viernes en el ILC y que el sábado les llevará a visitar las Cuevas de Valporquero.

- ¿Es el Camino Olvidado el gran desconocido de las peregrinaciones a Santiago?
- Sin duda existieron muchos caminos, muchas vías, más conocidas, más concurridas y menos, pero todas tenían como objeto la veneración de reliquias y la llegada a Santiago. Entre todos esos caminos, que citan las fuentes medievales, “caminos” en plural, el Olvidado es en gran medida desconocido para el siglo XXI si se compara con otras vías más transitadas, como el Camino Francés. Sin embargo, en época medieval esa ruta estaba jalonada por importantes hitos religiosos, potentes monasterios, relevantes ciudades, etc. El hecho de que el hombre contemporáneo no conozca esas viejas vías, ese viejo camino olvidado, no es indicador de la importancia y concurrencia de peregrinos y viajeros entre los siglos XI y XII, que serán los siglos sobre los que yo hable en la conferencia, para acotar el tema y no hablar en general.Sin embargo, cada día conocemos mejor esa ruta de peregrinación a Santiago y cada vez se difunde más su patrimonio natural, artístico, etc.

- Desde el punto de vista histórico, ¿por qué resulta relevante el Camino Olvidado?
- Refleja la diversidad de caminos que iban a Compostela, en este caso. Eran muchos los caminos que se recorrían y el Camino Olvidado es importante por transitar, por ser una vía alternativa, al celebérrimo Camino Francés, más conocido. Ello hace que, particularmente entre los siglos XI y XII, la monarquía, los reyes de León y Castilla (Alfonso VII, Alfonso VIII y, con mayor énfasis en la difusión y potenciar el camino, el rey Fernando II) fomentaran y apoyasen esta ruta, apoyando a sus monasterios aledaños, a los cenobios. Desde su discurrir por Vizcaya, entrando en Palencia, transitando por León y hasta Villafranca del Bierzo encontramos en las fuentes documentales, epigráficas, etc., numerosos datos que informan sobre el peso de esta vía como alternativa al Camino Francés, un camino más norteño alejado a veces de los grandes centros y las grandes urbes. Su relevancia histórica aparece marcada no sólo por los reyes, sino por los prelados, los grandes obispos de las diócesis, como la de Astorga. Conocemos muy bien el caso del obispo Osmundo, gran personaje que consagró muchos edificios –hoy perdidos en su mayor caso- y además dotó de reliquias a muchos templos. Este personaje llegó a ser célebre en los ámbitos religiosos europeos precisamente por la buena gestión de la gran diócesis de Astorga, que eran ingente territorialmente.

- ¿Y desde el punto de vista del patrimonio artístico?
- El patrimonio, el arte, es lo que más me interesa y a lo que yo me dedico en la investigación. De hecho, la Universidad de León es una de las entidades a nivel español que con más dedicación y durante muchas décadas ha estudiado el arte ligado a las vías de peregrinación. El estudio de estas formas de artes las realizamos desde el grupo de investigación PAM: Patrimonio Artístico Medieval. Los profesores leoneses como los Drs. Manuel Valdés, Etelvina Fernández, María Victoria Herráez y Concepción Cosmen llevan más de cuarenta años estudiando este patrimonio artístico. Me parece importante remarcarlo porque sus estudios han puesto en valor muchos de los edificios de los caminos de peregrinación. El arte de los siglos XI y XII es relevantísimo en el Camino Olvidado. Pienso en los grandes monasterios: como el de Aguilar de Campoo (Palencia), iglesias como la de San Martín de Valdetuéjar (León), monasterios como el de Otero de las Dueñas, los existentes en el área de Boñar, y otros tantos demuestran la categoría patrimonial de estos lugares. Explicaré en el congreso la fortuna de esos monasterios, pero sobre todo la destrucción de sus edificios y el expolio de sus grandes tesoros. Hace años publiqué una monografía sobre una arqueta de plata procedente de San Adrián de Boñar. Es una joya del románico europeo y no me extraña que a principios del siglo XX los coleccionistas estadounidenses se prendasen de esa pieza que acabó, cómo no, vendida y fuera de León. Hoy está en el Art Institute de Chicago, y por eso explicaré su iconografía y por qué es relevante. Boñar fue un foco esencial del camino con una importante concentración de monasterios y obras de arte.

- Pero a lo largo del Camino Olvidado hay otros monumentos de los que ya no quedan ni los restos…
- Sí, otros edificios solo quedan en los documentos, y casi no tenemos ni una piedra de ellos, aunque sabemos que eran grandes obras. Pienso en el monasterio de Otero, del que casi nada queda ya del siglo XII, pero del que tenemos una colección documental que permite conocer como era la vida entre sus muros, sus propiedades, etc. No sólo había iglesias, y trataré cómo los reyes patrocinaron el camino, dieron dinero para fomentarlo (obviamente era una vía de desarrollo económico y de atracción de capital) y por eso el rey Fernando II se esmeró en construir un puente en Congosto, para favorecer el tráfico de personas, peregrinos y viajeros pero también mercancías. El arte de ese Camino Olvidado es de gran calidad. De hecho, trataré cómo una escultura de San Martín partiendo la capa para dársela a un pobre, según su leyenda, se talló para una iglesia de Cacabelos, pero de nuevo la pieza acabó siendo vendida y fuera de León, hoy conservada en la Hispanic Society de New York. Aunque estos lugares de País Vasco, Palencia, León, etc. pudieran parecer senderos olvidados, creo que la investigación puede recuperar la memoria de la relevancia de esos lugares como hitos patrimoniales para el siglo XXI.

- ¿Su ponencia se centrará sobre todo en el Camino Olvidado a su paso por León o todo su recorrido?
- Voy a presentar una visión de los principales edificios y obras de arte de los siglos XI y XII, es decir, los siglos del románico, desde su inicio en Vizcaya, y los que se conservan en su discurrir por Burgos, Santander y Palencia, aunque obviamente yo conozco con más detalle los bienes medievales que existieron o que se conservan en la provincia de León, pero, como digo, quiero presentar una panorámica general, tocando también iglesias tan relevantes como la de San Pedro de Cervatos (Cantabria) o el monasterio de Aguilar de Campoo (Palencia).

- Además de publicaciones o este congreso que usted inaugura, ¿qué otras iniciativas considera usted necesarias para poner en valor el Camino Olvidado?
- La investigación es esencial. Para poder reconstruir históricamente el arte que existió en los monasterios y templos ligados al Camino Olvidado hay que investigar. En Boñar no se conservan los monasterios altomedievales que hubo y, si no fuera por la investigación, no sabríamos que allí se encontraba la arqueta que hoy conservan en Chicago. Es un ejemplo. Otra vía de difusión del patrimonio, que me parece muy efectiva, es la publicidad de las rutas que componen este camino olvidado en ferias. Pienso en Fitur, por ejemplo, salones de exposición, ferias de arte y patrimonio, pienso por ejemplo en la que se celebrará en pocos días en Valladolid, Arpa, la Bienal Ibérica de Patrimonio Cultural, etc. Aún así, para poder poner en valor el camino y su arte es importante que los edificios religiosos y las obras que pueden atraer turistas y al gran público estén gestionados desde la Junta de Castilla y León y formen parte de los programas de aperturas de esos edificios durante el verano, puentes, etc. Algunas iglesias de las que trataré son prácticamente inaccesibles ante la ausencia de personal que las abra o la despoblación de los lugares, lo que hace que el visitante llegue a esos lugares pero no pueda tener una experiencia total al no poder visitarlas.
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