25/09/2019
 Actualizado a 25/09/2019
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Apuramos ya los últimos días de septiembre, el mes de la vuelta a la rutina… aunque ya sabes que hay quien lo ‘estira’ incluso hasta después del Pilar… El verano deja paso al otoño –exactamente, antes de ayer a las 9:50 h.–; las fiestas de nuestros pueblos se van, en general, acabando por este año; los estudiantes regresan a las clases…

Pero septiembre es también el mes de la vendimia, y eso, en una tierra como la nuestra, no es poco decir; de hecho, en algunos lugares se conmemora por todo lo alto… Dos denominaciones de origen –Bierzo y León– son, además, buena muestra de ello, aunque ya sabes que el vino lleva cientos de años formando parte de nuestra cultura.

Miles de hectáreas de viñedo hacen que el paisaje leonés sea muy característico, especialmente en el Bierzo y en el sur de la provincia, en donde, en este mes, su actividad se centra especialmente en la recogida de la uva –mencía, prieto picudo, godello, albarín…– que, en buena medida, acabará sirviendo para ‘regar’ nuestras comidas…

El vino se ha convertido en el medio de vida de muchas familias, gracias a las decenas y decenas de bodegas –solo las adscritas a las denominaciones de origen superan con creces el centenar–, más grandes o más pequeñas, que lo producen y comercializan en un mercado muy exigente.

Pero esta gran actividad vitivinícola es relativamente reciente. De hecho, León no contará con su primera denominación de origen –Bierzo– hasta 1989; y habrá que esperar hasta 2007 para que sea reconocida la segunda, entonces denominada Tierra de León, y ahora simplemente ‘León’.

Como te decía, el vino ha estado desde hace siglos presente en nuestras mesas, aunque su producción fuera en buena medida para consumo familiar. Es más, hasta no hace tanto tiempo era relativamente frecuente hacer vino en casa. Muy distinto a los comercializados, desde luego; pero herederos de una tradición forjada de generación en generación. Y eso, naturalmente, también hay que valorarlo…
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