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La vamos a echar de menos

30/04/2022
 Actualizado a 30/04/2022
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Existe un dicho muy manido que dice que sólo valoramos las cosas en su totalidad cuando las perdemos. Esta reflexión se puede aplicar a múltiples escenarios, uno de los cuales tiene relación con el próximo martes 3 de mayo. En esta fecha se conmemora el Día Mundial de la Libertad de Prensa. No se equivoquen, esto no es un burdo ejercicio de corporativismo, ya que lo que nos jugamos todos en este asunto, no solo los periodistas, es mucho. Mi contundencia al respecto se fundamenta en que uno de los pilares básicos de cualquier sociedad democrática es la libertad de prensa.

Me enerva tener que reconocerlo, pero lo están consiguiendo. Aquellos a los que les molestamos los periodistas han logrado inocular en la sociedad la idea de que no somos necesarios, que carecemos de credibilidad y que sólo respondemos a intereses particulares. Las campañas de desprestigio de las que somos víctimas están funcionando y ya un gran porcentaje de la población ha dado la espalda al periodismo. Lo más extraño de todo esto es que no tenemos que ir a una novela de ciencia ficción para imaginarse cómo es una sociedad sin libertad de prensa. Sólo tenemos que fijarnos por ejemplo en China o en Rusia, donde recientemente se han tomado medidas para tapar la boca a los pocos medios de comunicación no gubernamentales que existían.

Pero cuidado, no nos fijemos sólo en los casos más extremos de ataques a la libertad de prensa. Si nos quedamos sólo en el asesinato de periodistas o el cierre de medios de comunicación cometeremos un craso error y pensaremos que actualmente en nuestro país disfrutamos de una gran libertad de prensa. Nada más alejado de la realidad.

Las ruedas de prensa sin preguntas, los vetos a medios de comunicación, las presiones ejercidas desde instituciones públicas amenazando con la reducción de la inversión publicitaria, las guerras partidistas por hacerse con el poder y manejar los medios de comunicación públicos, el comunicar decisiones políticas de calado a través de las redes sociales en vez de delante de los periodistas y el señalamiento público de algunos políticos a periodistas y medios de comunicación son situaciones que ocurren todos los días en nuestro país. Ataques continuos a la libertad de prensa que están consiguiendo agrietar este pilar tan importante en una sociedad libre. Todavía estamos a tiempo de revertir esta situación, pero el tiempo se nos agota a todos, a los periodistas y a la ciudadanía en su conjunto. Defendamos firmemente esta libertad, porque les garantizo que si algún día carecemos de ella la vamos a echar de menos.
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