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La transformación digital: Una realidad de nuestro tiempo

11/10/2021
 Actualizado a 11/10/2021
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La transformación digital se ha convertido en nuevo paradigma para las organizaciones, ya que se aplica en mayor o menor medida a todas ellas, debiéndose tener presente que la misma incide de una manera directa y clara en la mayoría de los procesos productivos, y en la actividad económica desplegada por las mismas.

La transformación digital se puede definir como la integración de las nuevas tecnologías en todas las áreas de una empresa para cambiar su forma de funcionar.

El objetivo es optimizar los procesos, mejorar su competitividad y ofrecer un nuevo valor añadido a sus clientes[i], y constituyendo una reinvención de la organización a través de la tecnología a fin de optimizar los procesos que interactúan en la empresa.

El análisis de la misma es especialmente relevante en lo que atañe a los procesos productos en general, y específicamente en el tratamiento de sus activos, a los efectos de poder mejorar la eficiencia en la gestión de los mismos.

Pero esto no es suficiente.

La transformación digital genera en el seno de las organizaciones una transformación de carácter global, en el sentido de que la misma tiene que proyectarse en la generación de una nueva mentalidad en las personas físicas que las gobiernan y también en las que las integran, mediante la generación de nuevas aptitudes y actitudes, y al mismo tiempo, exige un desarrollo integral de dichas organizaciones reconfigurando todo su funcionamiento.

UN CAMBIO CULTURAL

Pero la transformación digital, es en definitiva es una modificación de carácter tecnológico, pero también un cambio cultural, donde se encuentran implicados la visión la propia cultura empresarial, y factores de tanta incidencia en el ámbito de una empresa, como pueden ser:la transformación de la persona, el liderazgo o la gestión del cambio en la empresa, la cual se decanta por la adopción de la tecnología, como un medio sustitutivo o de reemplazo de los recursos existentes, que hasta el momento presente determinan la actividad que se realiza, especialmente la de naturaleza económica.

En este sentido, la misma genera valor para todos los operadores que intervienen en los procesos productos, y sin lugar a duda, para los clientes en su conjunto.

También es sumamente relevante en lo que concierne a una gestión eficaz del riesgo, minimizando y anticipándose a su producción, así como a la posibilidad de descubrir nuevas oportunidades de negocio donde la digitalización vinculada a otras tecnologías juega un papel determinante, con la consiguiente generación de nuevos flujos de ingresos y rentabilidades hasta ese momento insospechadas.

Es decir, por medio de la transformación digital se ofrece un nuevo potencial para generar nuevas oportunidades y alternativas vinculadas a la actividad económica de las empresas y organizaciones, y lo que es más importante, abre la posibilidad a nuevos mercados y oportunidades de actuación.

CONDICIONES PARA LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL

Como características principales de la transformación digital, deben tenerse presente una serie de circunstancias que afectan al desarrollo y a la evolución de las mismas, y que pueden ser concretadas en las siguientes[ii]:

a). La transformación digital es la integración de tecnología digital en todas las áreas de una empresa, cambiando fundamentalmente la forma en que opera y brinda valor a sus clientes.

b). También supone un cambio cultural que requiere que las organizaciones desafíen constantemente el status quo, experimenten y se sientan cómodas con el fracaso.

c). La transformación digital puede implicar la reelaboración de los productos, procesos y estrategias dentro de la organización mediante el aprovechamiento de la tecnología digital.

d). Como tal, la transformación digital requiere un examen y reinvención de la mayoría, si no de todas las áreas dentro de una organización, de su cadena de suministro y flujo de trabajo, las habilidades de sus empleados, así como procesos de discusión a nivel de junta directiva, interacciones con clientes y su valor para las partes interesadas.

e). La transformación digital ayuda a una organización a seguir el ritmo a las demandas emergentes de los clientes, manteniéndolas en el futuro.

f). La transformación digital permite que las organizaciones compitan mejor en un entorno económico que cambia constantemente a medida que la tecnología evoluciona.

Con ese fin, la transformación digital es necesaria para cualquier empresa, organización sin fines de lucro o institución que busque sobrevivir en el futuro.

A través del COVID-19, es evidente que las propuestas de digitalización al servicio de las empresas, ha propiciado los proyectos de transformación digital han tenido un incremento más que notable como consecuencia de la imposibilidad de interactuar con los clientes, y que ello ha supuesto la existencia de cambios repentinos. tanto en lo que atañe a la organización interna -v.gr. el teletrabajo o el trabajo a distancia-, como en las relaciones externas que las organizaciones han tenido que mantener, y todo ello ha traído como lógica consecuencia la necesidad de proceder a revaluar las prioridades de su actuación, y a la adopción de las consiguientes estrategias, que posibilitaran dicha adaptación y transformación a las realidades económicas derivadas de la pandemia.

UNA OPORTUNIDAD

La clave para la organización es ver la transformación digital como una oportunidad que permite combinar prácticas y formas de hacer que dan como resultado nuevas técnicas y habilidades, entre las que se encuentran las siguientes[iii]:

a). La generación de experiencias nuevas al cliente.

b). La mejora la eficiencia operativa.

c). La generación de nuevas fuentes de ingresos.

d). La capacidad de respuesta rápida ante los cambios en el mercado.

e). La creación de una ventaja competitiva para la organización.

f). El impulso de la cultura de la innovación dentro de la organización.

g). La mejora en la colaboración interna.

h). La profundización en el análisis de datos (Big Data).

CONDICIONES PREVIAS PARA SU IMPLANTACIÓN
Para llevar a cabo los desarrollos que conlleva la transformación digital, se exigen una serie de premisas como punto de partida, las cuales las organizaciones tienen que asumir, como parte de su configuración y funcionamiento, y que son, entre otras, las que se citan a continuación[iv]:

a). Abandonar la zona de confort

Evolucionar como empresa en el mundo actual implica una mentalidad abierta a la renovación.

En este sentido, cabe indicar que la transformación digital no tiene por qué ser un proceso caótico ni traumático, ya que el miedo al cambio hace que muchas empresas estén perdiendo terreno frente a las que han apostado por la transformación digital.

Debe tenerse presente que, de manera inmediata, esto se percibe de una manera más que evidente, en su relación con los clientes.

b). El fomento de las competencias digitales entre los empleados y directivos de cualquier organización.

La digitalización debe abarcar prácticamente todas las facetas de la actividad de una empresa.

El nuevo panorama digital requiere de personas que sean innovadoras, creativas, y, al mismo tiempo, estén dispuestas a formarse digitalmente.

Este proceso implica tanto a empleados como a directivos, que deben adquirir competencias digitales y otras habilidades como:

La capacidad de autoaprendizaje
El trabajo colaborativo entre departamentos
La comunicación fluida y eficaz con clientes, proveedores y compañeros
La orientación al cliente

c). Asimismo, se hace imprescindible el diseño de nuevas estrategias digitales, que impulsen el desarrollo económico de las organizaciones.

El modelo de negocio actual y futuro se debe centrar en la experiencia del cliente y en el entorno digital, y para ello es necesario implementar nuevas tecnologías es el primer paso, teniendo en cuenta que los desarrollos actualmente existentes de software permiten definir una estrategia digital que involucre a todos los departamentos de una empresa.

Algunas acciones esenciales son el diseño de un mapa de ciclo de vida del cliente, las mediciones de los resultados, la corrección de errores en tiempo real y la planificación futura de acuerdo con los datos obtenidos.

MENTE ABIERTA

En resumen, la transformación digital no es un objetivo en sí mismo sino un proceso que requiere una actitud abierta al cambio, inteligencia emocional y capacidad para adaptarse a un entorno cambiante.

La transformación digital se compone básicamente de un conjunto de elementos que han sufrido una larga evolución, y que determina el estado actual de la tecnología, como pueden ser: las infraestructuras; las aplicaciones que se alojan en aquellas; y, la configuración de los propios procesos empresariales innovadores que den una mejor respuesta productiva a las necesidades de la empresa y de la actividad económica en la que la misma está inserta.

Un proyecto de estas características no provoca cambios de forma inmediata en la realidad empresarial, y debe considerarse como un proceso a largo plazo, que debe y tiene que adaptarse a las necesidades de cada empresa, teniendo presente que cada organización parte de una realidad diferente y singular, en la que tiene que implementarse aquella tecnología que sea la adecuada para favorecer su crecimiento económico.

Así, es posible que cualquier empresa u organización deba establecer su transformación digital sobre la base de su actual sistema de software, de las metodologías de desarrollo, de los procesos empresariales que haya adoptado o que se plantee adoptar, y de las responsabilidades del personal, o tal vez ya cuente con condiciones de arquitectura favorables y solo tenga que agregar funciones nuevas[v].

Se puede afirmar[vi], que la tecnología es apoyo fundamental en la transformación digital e impulsa la digitalización de los procesos empresariales, la experiencia del cliente y los modelos de negocio.

CONVERGENCIA DE LAS TECNOLOGÍAS «SMAC»

Para ello, es preciso la convergencia de las tecnologías “SMAC”, que se componen de aquellas de naturaleza social, móvil, analítica y cloud computing, y que mediante el conjunto de todas ellas se hace posible la reinvención de las organizaciones, y concretándose todo ello de la siguiente manera:

a). La tecnología social.

Las redes sociales impulsan la difusión del conocimiento, facilitan conectar con los clientes y ayudan a entender sus necesidades, así como, mejorar los resultados empresariales.

b). La tecnología móvil.

Las plataformas móviles hacen posible trabajar en cualquier momento y desde cualquier lugar.

c). La tecnología analítica.

La analítica de negocio entrega a las empresas conocimiento para tomar decisiones informadas basadas en datos confiables.

d). Y la tecnología basada en el Cloud Computing.

Los motores de esta transformación hacen alusión a la capacidad de la tecnología para recopilar, generar, analizar y transmitir datos con rapidez es el principal motor de la transformación digital.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

La inteligencia artificial (IA), la computación en la nube, las tecnologías móviles, las plataformas de redes sociales y las tecnologías de próxima generación, como el internet de las cosas (IoT), la computación perimetral y la automatización de procesos robóticos (RPA), entre otras tecnologías presentes, y de las que de seguro se van a producir en un plazo no muy dilatado en el tiempo, han cambiado drásticamente la rapidez con la que obtenemos información.

En este sentido, la computación en la nube ha constituido una auténtica revolución, ya que la misma ha proporcionado y proporciona a las organizaciones una mayor escalabilidad, flexibilidad, seguridad, así como, entre otros elementos adicional, incrementar poderosamente la eficiencia de los recursos y una importante reducción de costes, posibilitando una competitividad hasta ahora no descrita[vii].

Finalmente[viii], debe tenerse presente que la digitalización lleva consigo la interacción y el análisis sobre diferentes procesos de la empresa, a los que necesita dar nuevas respuestas y modelos de funcionamiento,como pueden ser:

(i) la visión, la cultura y el liderazgo, sometidas todas ellas a una cultura de innovación permanente, que diferencia a la organización de otras estructuras empresariales de análogos contenidos y de actividad;

(ii) el talento digital y por ende, el factor humano en la empresa, que constituye el principal elemento dinamizador y de cambio;

(iii) un eficiente desarrollo de la digitalización de los procesos, el cual representa una reorientación de los procesos de negocio destinado a mejorar la eficiencia en cada área de la empresa, y la obtención de una mayor competitividad de la actividad económica desarrollada en cada mercado donde tenga presencia activa la organización;

(iv) la presencia de un marketing digital que favorezca el crecimiento del negocio, mediante el conocimiento de los bienes, productos o servicios que ofrezca una determinada empresa, potenciando, en definitiva, la marca que la protege;

(v) como antes se indicó, la orientación al cliente constituye una de las premisas básicas de la transformación digital, donde es necesario orientar toda la actividad al mismo, como centro de la estrategia a seguir, y de manera muy especial el producto de acuerdo con sus gustos y preferencias;

(vi) los modelos de negocio digital, y singularmente el modelo de comercio electrónico, el cual no representa sólo un canal más de ventas para la empresa, sino también debe recordarse la importancia que el mismo tiene en el ámbito de la comunicación, y en el de las relaciones que la organización mantiene con sus clientes, y con el público y los mercados en general;

(vii) la configuración de la estructura tecnológica en todas sus manifestaciones, como generadora de un funcionamiento eficaz y eficiente en el seno de las organizaciones, a los efectos de que genere aquella dosis de innovación y de creatividad necesaria que permita el dinamismo que exigen los clientes y la actividad económica; (viii) la seguridad tanto física como lógica, y especialmente la llamada ciberseguridad que tantos retos y desafíos ya con carácter permanente afectan a los sistemas tecnológicos empresariales en toda su dimensión;

(viii) y, por último, los condicionamientos de carácter analíticos, donde los datos tanto de carácter personal, como los de carácter general, se han convertido en un activo estratégico necesario para disminuir el riesgo como consecuencia de la toma de decisiones objetivas basadas en el conocimiento.

La analítica de cada negocio marca el camino a seguir hacia la eficiencia, la innovación en el entorno empresarial y el incremento en la generación de oportunidades de negocio.

Consecuentemente con ello, se puede afirmar que la transformación digital, conlleva el desarrollo de unas políticas en el ámbito de la empresa, que permite tener a las mismas un crecimiento en el desarrollo de su actividad, en el que la tecnología digital se constituye como un factor de naturaleza disruptiva que representa el principal motor económico.

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