Engañar al radar es imposible

A estas alturas no se puede hacer nada de manera legal para no salir en una fotografía por exceso de velocidad

ABC.es
16/04/2018
 Actualizado a 13/09/2019
Radar colocado en Villadangos del Páramo. | MAURICIO PEÑA
Radar colocado en Villadangos del Páramo. | MAURICIO PEÑA
Engañar al radar es imposible. A estas alturas no se puede hacer nada de manera legal para no salir en una fotografía por exceso de velocidad. Sin embargo, la picaresca está al orden del día para pasar desapercibido al objetivo y no tener que pagar esa multa que, en la mayoría de los casos, suele ser por pocos kilómetros y no más de 200 euros. Al final, lo mejor es respetar los límites de velocidad, y si se circula a la velocidad correcta no tenemos riesgo de ser sancionados.

En más de alguna ocasión habremos escuchado que si se circula demasiado rápido no somos detectados, o que impregnando la matrícula con determinadas sustancias, se hacen invisibles para las «fotos» de la DGT. De hecho, en la mayoría de los casos, por no decir en todos, se trata de leyendas urbanas que nada tienen que ver con la realidad, tal y como detallan desde la página web de Cosas de coches.

Modificar la matrícula


Echar laca a la placa de la matrícula o doblarla no evita que el radar la lea. Además, la multa por utilizar algún método para dificultar la identificación del coche es de 200 euros. También está extendido el rumor de que algunos productos son capaces de «deslumbrar» los radares, pero estos cuentan con un dispositivo que evita el deslumbramiento.

Los radares fijos siempre están señalizados


Este mito tiene una parte de realidad. Los radares fijos de las carreteras sí suelen estar señalizados. En cambio, existen radares en las zonas urbanas que no disponen de ninguna señalización e, incluso, pueden servir para vigilar los dos sentidos de la vía.

Por la noche, los radares no funcionan


Los cinemómetros funcionan de forma ininterrumpida durante las 24 horas del día, aunque no haya luz solar. Algunos, incluso, están equipados con flashes de luz infrarroja invisible que permite leer la matrícula hasta en las peores condiciones de iluminación. Únicamente las tormentas podrían provocar que el dispositivo no emitiera bien la señal. Aun así, solo ocurre en contadas ocasiones y conducir en estas circunstancias es más peligroso, por lo que no conviene superar los límites de velocidad establecidos.

Los radares no captan el vehículo si circula a gran velocidad


En la actualidad, los cinemómetros están programados para poder «captar» todos los vehículos que circulen sobrepasando el límite de velocidad. Por lo general, ya miden hasta 320 km/h.

Todas las cabinas tienen un radar


Tráfico ha instalado algunas cabinas vacías, que no se diferencian de las que sí están conectadas, como elemento disuasorio. De esta forma, los conductores adaptan su velocidad a la de la vía porque no saben si están operativas o no.

Los radares móviles no multan si el coche camuflado está en marcha


Aunque el coche patrulla esté en marcha, los radares son capaces de saber a qué velocidad circula el resto de los vehículos. Para ello, calcula el ritmo del coche en el que está instalado y determina con precisión el de los demás.

Inhibidor de radares: la mejor opción para evitar multas

Es la peor idea de todas. Si los agentes te «cazan» con un inhibidor de radares, te podrías enfrentar a una multa de 6.000 euros sin posibilidad de reducción y a la retirada de 6 puntos del carné de conducir. Además de esta sanción, la Policía o la Guardia Civil pueden obligarte a quitarlo y, en este caso, los gastos de esa operación corren a cuenta del propietario.
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